Follow by Email

sábado, 20 de enero de 2018

Relato en primicia "Un chico con problemas" de William C. Gordon

Hoy tengo el honor de publicar en este blog y en primicia el relato de William C. Gordon:
"Un chico con problemas".

William C. Gordon con este relato quiere mostrar al mundo las preocupaciones que tenemos los padres a la hora de criar a nuestros hijos, que no son pocas...
Pero antes de su inspiradora lectura, os voy a poner en antecedentes...

©Laura Muñoz Hermida

WILLIAM C. GORDON, VIDA Y OBRA:

Cuando hace ya más de una década estaba leyendo "El plan infinito" de Isabel Allende, y conocía a través de suis páginas la vida de su protagonista Gregory Reeves, jamás pensé que algún día "conocería" al hombre que hay detrás del personaje.
Dice el propio William: "Si quieren saber de mí lean los libros de Isabel Allende, si quieren conocerme, lean los míos", y así es. De hecho, fue la propia Isabel quien animó a William a escribir novelas policiacas..
Imaginaos mi sorpresa cuando en 2014 solicité la amistad del señor William C. Gordon por estas redes y no solo me aceptó, sino que se ponía a hablar conmigo por el chat!!
Imaginaos mi sorpresa cuando además me llega a casa el primer volumen de su saga policiaca "Duelo en Chinatown". Es una muestra más de la generosidad que tiene y de la cercanía que demuestra...

Y es que su vida no ha sido un camino de rosas, da para una novela... Pues antes de llegar a convertirse en el abogado y gran escritor que es hoy, fue oficial del ejército; recorrió el mundo durante un año entero haciendo autostop y dormía mientras en los cementerios, pues eran más seguros, regentó un bar, estudio leyes y literatura; como abogado luchó durante 30 años por los derechos civiles de los trabajadores hispanos.
Actualmente está involucrado en la mejora de varios centros escolares y bibliotecas de Los Ángeles.

Recomiendo que busquéis entrevistas que corren por internet para saber más sobre él... Pues es todo un todo un ejemplo de superación, por la vida que ha tenido y por su manera de afrontarla…
La literatura ha tenido mucho que ver en ello, pues vida y literatura, van muchas veces unidas de la mano, como bien dice una buena amiga mía.
La literatura también le sirve para dar voz a los más desfavorecidos de la sociedad, a los que nadie escucha...
Yo por mi parte le agradezco que escriba, y le animo a que siga... tenemos mucho que aprender...

Obra:

Duelo en Chinatown (2006)
El rey de los bajos fondos (2008)
El enano (2012)
Vidas rotas (2013)
Las esferas del poder (2014)
Caso abierto (2015)

A continuación, pasad a leer el relato:



© William .C. Gordon 2017

                                             UN CHICO CON PROBLEMAS
                Lindsay Gordon, nombrado por mi padre, era por aquel entonces un jovencito de catorce años enfadado con el mundo. Yo, su padre, lo llevé a un centro psiquiátrico para jóvenes del hospital Universidad de California en la avenida Parnassus, en San Francisco. Lindsay y yo nos reunimos con el psicólogo. En la entrevista de admisión, las palabras del psicólogo fueron claras y directas: 
            —Lindsay, me duele la pierna, pero si no estuviese lesionado
lucharía contra ti para demostrarte que soy más fuerte y, por lo tanto, que tienes límites. Me da la impresión de que no te haces a la idea de lo importantes que son los límites en tu vida. Espero que puedas aprender lo bueno que es tenerlos mientras estés aquí.
Después de la conversación con el psicólogo, Lindsay se unió al resto de pacientes y se le asignó una litera en el dormitorio. Por aquel entonces era rubio, con los ojos azules y los rasgos muy marcados. Era un niño sensible, pero su miraba denotaba cierto desdén hacia todo lo que le rodeaba. Solía decir: “No sirve de nada que me obliguéis a hacer algo porque siempre haré lo contrario de lo que me pidáis”. Dejé a mi hijo allí, seguro de que estaría protegido y de que lo ayudarían. Lo que en realidad esperaba era que cambiase el rumbo que llevaba y evitase el abismo hacia el que se dirigía.
En poco tiempo, Lindsay se sintió como pez en el agua y formó su pequeño grupo de seguidores.  Uno de sus dos mejores amigos era Giuseppe Palomino, un chico que venía de una antigua familia italiana de San Francisco. Era delgado, moreno, llevaba el pelo en una coleta, tenía los ojos marrones claros y un carácter tranquilo. De él nadie esperaría una palabra malsonante o una actitud peligrosa, pero en realidad era un rebelde y por eso estaba allí. El otro era un chico del sur, Beauregard Jackson, de la misma estatura que Lindsay, pelirrojo y con la cara llena de pecas. Era un chico salvaje.
Durante las dos primeras semanas se dedicaron a adaptarse a la rutina diaria del centro, averiguando a qué hora se servían las comidas, cuándo se apagaban las luces y cuáles eran los puntos débiles de las normas de la institución que les permitiesen escaparse y recuperar su libertad. Giuseppe había llegado al centro dos semanas antes que los otros dos, pero no le había prestado demasiada atención a lo que ocurría a su alrededor. Pronto se convirtieron en verdaderos amigos y no tardaron en encontrar las debilidades del centro. Salían de las instalaciones cuando querían y se paseaban por las calles colindantes del barrio Haight Ashbury como unos auténticos hippies. Para conseguir “maría” les bastaba con pedirla. Iban a apartamentos que estaban a reventar con más de veinticinco personas metidas en una habitación. Había sexo gratis, vino tinto barato y tanta hierba como quisieran fumar. Volvían borrachos al centro bien entrada la noche. Al darse cuenta de este comportamiento inaceptable, el personal, preocupado por la seguridad de los chicos, les cerró las puertas y con eso terminaron sus salidas nocturnas. Como era de esperar, no les hizo mucha gracia a los chicos, y sus caras fueron un fiel reflejo de cómo se sentían después de perder sus privilegios. Sin embargo, desde aquel día, los chicos estaban mucho mejor y eran mucho más productivos en las terapias de grupo y en sus reuniones personales con sus respectivos psiquiatras, a excepción de Lindsay. Le costaba hablar sobre lo que lo perturbaba, lo único que decía era que se había sentido abandonado por su madre cuando era pequeño y que le importaba todo una mierda.
La psiquiatra de Lindsay me citó para hablar conmigo. Era la doctora Howel, una joven rubia con ojos azules y mirada profunda.
—Siéntese, señor Gordon —me dijo al entrar en su despacho. Yo acababa de salir de la oficina y todavía llevaba el traje y la corbata puestos —. ¿Le importa si me quito la americana? Quiero sentirme cómodo mientras hablamos.
            —En absoluto. Puede colgarla en el perchero que está detrás de usted.
—Muchas gracias. Habrá tenido tiempo para sacar sus conclusiones sobre Lindsay. ¿Cómo lo ve?
               La doctora se rio.
           —No es tan fácil, señor Gordon. Analizar a una persona requiere su tiempo, especialmente    alguien tan complicado como Lindsay.
            —Me alegra que no lo vea como un robot y que esté ahí para ofrecerle su ayuda.
—¿Podría contestarme unas preguntas? Parece que él no se muestra muy receptivo.
            —Haré lo que esté en mi mano. ¿Por dónde le gustaría empezar?
            —¿Cómo era su vida en casa antes de venir aquí?
—Durante los primeros dos años pasé mucho tiempo con él. Yo todavía estaba en la universidad, teníamos una conexión muy fuerte y lo pasábamos muy bien juntos. Después empecé a trabajar y a partir de entonces solo supe, a través de su madre, que tenía muchos problemas. No terminaban de conectar, según ella. Su madre y yo nos divorciamos cuando Lindsay tenía unos seis años. Desde entonces lo veo cada dos semanas. Me decía que siempre estaba haciendo travesuras por casa y que se escapaba a menudo y eran los vecinos los que lo devolvían. Por lo que sé, es bastante inteligente. Le enseñé a leer cuando tenía tres años, pero cuando empezó el colegio repitió primero. Eso me sorprendió mucho.
           —¿Cree que su ausencia en casa propició este comportamiento en él?
—Sí, creo que sí. Como le he dicho, no tiene muy buena relación con su madre. Ella no lo soporta o le tiene miedo, no lo tengo muy claro todavía. Nunca ha podido manejarlo.
—Usted sabe que los lazos entre una madre y un hijo son bastante importantes, ¿verdad?
—Creo que había un obstáculo entre ellos, pero no sé por qué no estrecharon lazos. Lindsay pasó sus cinco primeras semanas de vida en una incubadora, ¿cree que puede tener algo que ver?
—Hay muchas razones por las que un hijo no llega a crear un vínculo con sus padres. Esa podría ser una, pero me parece que tiene que ver con algo relacionado con lo emocional. Un niño es muy sensible a todo lo que le rodea y, subconscientemente, sabe si es querido o no. Sería de gran ayuda si usted y su ex mujer viniesen a terapia para poder dar respuesta a estas preguntas.
— Estoy dispuesto a hacer lo que haga falta, pero no puedo hablar por ella. ¿Quiere que le pregunte si querría venir a una sesión en grupo con usted?
—No, me pondré en contacto con ella para que venga y hable conmigo.
*****
La rutina diaria no había cambiado demasiado para los chicos en el hospital. El desayuno se servía las 7:30 de la mañana, después había terapia de grupo a las 8:30, clase de 10:30 a 11:30 y seguidamente se servía la comida. Por la tarde había otra sesión de terapia de grupo de una hora y media. Una vez por semana había sesiones individuales con los psiquiatras y, de vez en cuando, una reunión entre los padres y el psiquiatra de cada uno de los chicos.
Disponían de todo el tiempo del mundo, sobre todo por las tardes y hasta la noche. Lindsay se había puesto las pilas y había investigado todas las travesuras que se podían hacer en aquel hospital. Una tarde reunió a sus amigos en su habitación.
            —Vale, caballeros, tengo un plan.
Primero les explicó lo que tenían que hacer. Cuando hubieron aceptado y entendido todas las directrices, se pusieron manos a la obra reuniendo todas las sábanas que pudieron y atándolas unas a otras con nudos simples. Lindsay había perfeccionado su técnica de los nudos cuando estaba en los Boy Scouts.
—¿Estás seguro de que esto va a funcionar? —le preguntó Giuseppe —. ¿Esperas que bajemos cuatro pisos con sábanas atadas con nudos simples? ¿Cómo sabes que aguantará?
          —Bajaremos de uno en uno —dijo Lindsay—, solía escaparme de casa de mis padres así. Funciona de maravilla.
           —Yo tengo que ver cómo lo haces primero —dijo Giuseppe.
           —Claro, no pretendía usarte como conejito de indias —le contestó Lindsay.
           —Confío en ti —le dijo Beauregard, mientras hacía otro nudo en el montón de sábanas que había tirado en el suelo.
—¿Cómo sabemos que hay suficientes sábanas para llegar hasta el primer piso? —preguntó Giuseppe.
           —Tenemos que calcularlo —contestó Lindsay—. He medido la distancia hasta el techo y hay unos tres metros, y calculo que entre piso y piso hay unos seis. Si las sábanas no están suficientemente cerca del suelo como para poder saltar, podremos volver a subir.
         —Vale, baja tú primero y comprueba si puedes llegar al suelo —le soltó Giuseppe, desconfiando de su compañero.
Lindsay y sus cómplices llevaron las sábanas al final del pasillo, donde había un patio cercado. Allí se relajaban los chicos por las tardes después de participar en las diferentes actividades que el programa les obligaba a hacer. Lindsay llevaba consigo un cortaalambres que había robado de la caja de herramientas del conserje, en el hospital. Primero hicieron un agujero lo suficientemente grande en la cerca. Después ataron una de las sábanas a la cerca y la aseguraron con otro nudo para que soportase el peso de los chicos bajando y subiendo por la pared del edificio. Finalmente, lanzaron las sábanas por el agujero y empezaron a bajar. Lindsay fue el primero. Cuando estuvo a un metro y medio del suelo, saltó. Con un par de tirones a las sábanas indicó a sus compañeros que había llegado sano y salvo y que ya podían empezar a bajar. Beauregard se deslizó por el agujero y comenzó a bajar. Giuseppe lo siguió.
Cuando estuvieron juntos, Lindsay los llevó al edificio de odontología, más concretamente a una caseta que había al lado. Estaba cerrada con un candado. Con el cortaalambres cortaron el candado y abrieron la caseta, donde se almacenaba el gas de la risa que los dentistas usaban para anestesiar a sus pacientes. Cortaron el tubo que salía del tanque, abrieron el gas y empezaron a inhalarlo. Después de pasarse el tubo por turnos se olvidaron de cerrar el gas. Los tres se rieron histéricamente golpeándose entre ellos y cayendo al suelo. Pronto se pusieron a gritar y a cantar, por lo que los guardias de seguridad no tardaron en aparecer para ver qué estaba pasando. El primero que llegó oyó el silbido del gas e inmediatamente cerró la llave para cortar el flujo, pero no lo suficientemente rápido como para que él mismo no lo inhalase. Se puso a reír, y si no llega a ser por los otros dos guardias se hubiese unido a los chicos. Los dos guardias que llegaron más tarde se dieron cuenta de lo que estaba pasando y se encargaron del primero, luego esposaron a los tres chicos y los llevaron de vuelta al hospital, donde vieron las sábanas colgando por una de las paredes. Aunque los chicos no podían articular palabra, no les costó adivinar cómo habían salido del recinto.
Los guardias llevaron a los chicos de vuelta al centro psiquiátrico, donde continuaron riendo y diciendo tonterías hasta que les quitaron las esposas y los encerraron en habitaciones separadas para que se les pasase el efecto del gas.
             A Lindsay se le consideró como el líder, y el jefe de psicología lo interrogó al día siguiente.
           —¿Qué tienes que decir en tu defensa, jovencito? —le preguntó el director mientras yo tomaba asiento a su lado.
—Fue una broma de adolescentes —dijo con sarcasmo—. No queríamos hacer ningún daño.
—¿Te das cuenta de que os podríais haber matado cuando bajabais por las sábanas?
            —Solo nos estábamos divirtiendo —le contestó Lindsay.
            —Muy bien, vuelve a tu habitación.
    Llamó por teléfono y un guardia vino a buscarlo.
            —Llévese al señor Gordon a su habitación, enciérrelo y manténgame informado.
Yo me quedé en la consulta con el psiquiatra.
—Señor Gordon, consideramos lo ocurrido como una falta grave dentro de nuestro código de conducta, y nos vemos en la obligación de expulsar inmediatamente a su hijo. Créame, es por su propio bien, este tipo de imprudencias podrían hacerle daño o algo mucho peor.
—Lo entiendo, y solo puedo decir que siento que haya ocurrido. Pensaba que este sitio le ayudaría, sobre todo cuando lo escuche hablar con él sobre cómo le ibais mostrar sus límites. ¿Se acuerda de que le dolía la pierna y no pudo luchar contra él?
           —Sí, lo recuerdo. Una pena que no pudiese mostrárselo físicamente.
           —Sí, una pena.
**********
De camino a casa hablé con Lindsay.
—¿Te das cuenta de que nos estamos quedando sin maneras de poder ayudarte? Muy pronto serás un adulto y vas a tener que asumir la responsabilidad de tus actos.
Lindsay se rio.
           —No es broma, Lindsay. El otro día estaba escuchando la radio y Bill Russell hablaba sobre hacerse mayor. ¿Sabes quién es?
           —¿El famoso jugador de básquet de los Boston Celtics?
           —Ese mismo. Hablaba sobre chicos como tú, que tienen problemas
con ellos mismos y con la sociedad donde viven. Lo dijo tal cual: si prestas atención, escuchar la verdad solo te tomará un segundo. Si la oyes, puedes hacerte más fuerte, e ir hacia delante y hacer otras cosas que son importantes en la vida. Si, por el contrario, no lo haces, te quedarás en la misma situación en la que estás ahora y solo tendrás más problemas.
—Lo intentaré, papá. Pero estoy cabreado y no sé por qué. Es como si no viese las cosas con perspectiva, no las puedo ver de otra manera. Además, no me gusta que me obligues a ir a estos programas que crees que me van a ayudar ¿Por qué no me dejas ser yo mismo?
—Porque ese “yo mismo” que proyectas, siempre tiene problemas. ¿Te acuerdas cuando hacías deporte y el entrenador quería que te quedases en su casa para asegurarse de que irías a clase al día siguiente, y después a entrenar? —Claro que me acuerdo. Le gustaba.
—Claro que le gustabas. Eras el mejor jugador de fútbol y béisbol que tenía en sus equipos. Quería utilizarte para ganar partidos, pero ¿cuándo ya lo hubiese conseguido, qué sería de ti? Podrías pensar que todo lo que tenías que hacer era estar en cada partido, comportarte como una estrella y todo el mundo te admiraría. Pero tú vales más que eso. Eres una persona real, con potencial y, aunque eso pueda ser negativo, realmente tienes potencial.
           —¿Qué quieres decir?
           —He oído a muchos atletas hablar sobre este tema y lo que pasa es que tienes que estar siempre a la altura o estás jodido. ¿Lo entiendes?
          —Supongo. —He leído mucho sobre esto, y uno de los psicólogos que leí cuando era joven era Eric Erickson. Habla sobre las fases de la vida y dice que hacerse mayor es pasar por estas diferentes fases. Dice que si te saltas una, tienes que volver hacia atrás. Sería una pena que te perdieses una, porque no madurarías tan rápido. Asumiendo, claro está, que ese hombre tenga razón.
          —Todo irá bien si encuentro a alguien que me quiera.
          —Yo te quiero.
          —Ya lo sé, papá. Me refiero a alguien a parte de ti.
*                                             *                                  *
Como antes ha tenido una vida complicada, puesto que ha pasado bastantes años en prisión. Si ha estado años en la cárcel es porque allí sabía que no consumiría droga. En sus antecedentes figuran algunos delitos, pero la verdad es que la mayor parte de sus condenas han sido por violar su libertad condicional.
Hace unos años lo fui a buscar a una prisión estatal del Valle Central de California, donde había cumplido una condena de dos años por volver a violar la condicional. Nos alegró mucho vernos de nuevo, y lo primero que hicimos fue comer unas hamburguesas con patatas fritas en un Burger King. Fue maravilloso volverlo a ver, y mientras conducíamos de vuelta a la Bahía hablamos sobre sus planes de futuro y lo que había aprendido. No era la primera vez que tratábamos esos temas. Cada vez que lo visitaba o lo recogía de una de las cárceles en las que había cumplido condena, me hacía el mismo discurso. Pero aquella vez fue diferente, me dijo que pediría ayuda a un terapeuta para poner orden en su vida, puesto que no quería volver a pisar una cárcel para evitar las drogas. Lo más interesante fue que lo dijo en serio y fue la única vez que habló seriamente sobre su adicción y sus planes de futuro.
Cuando lo dejé en San Rafael, donde vivía la mayoría de sus amigos, se fue corriendo a reunirse con ellos. No lo volví a ver hasta que lo volvieron a encarcelar por violar la libertad condicional.
                                                                         FIN


©Laura Muñoz Hermida























jueves, 4 de enero de 2018

¡Qué bello es vivir! de Sonia Yáñez Calvo

"¡Qué bello es vivir!"

1.Pasado.

No recuerdo la edad exacta que tenía, ni tan siquiera si era Navidad. Recuerdo que estaba en cama contigo mamá, era tarde. Yo ya me iba a dormir, tu ibas a seguir viendo la televisión con los cascos puestos para no molestarme. Fue entonces cuando vi algo que llamó mi atención, ¡dos estrellas en blanco y negro hablaban en la televisión! Por supuesto en lugar de dormir quise ver esa película, claro que me recordaste la hora que era, pero ante mi respuesta de: "¡pero hay dos estrellas que hablan!", cómo ibas a decirme que no... Así que me puse a ver la película: En ella contaban la vida del protagonista desde niño, un pequeño George Bailey se caía al agua helada y perdía oído, (enseguida me identifiqué con él, pues aunque nunca me caí al agua helada, si tengo pérdida de oído a causa de una perforación de tímpano...). El resto ya se sabe... La película no solo me encantó, si no que desde entonces es tradición navideña ver "¡Que bello es vivir!" cada año por estas fechas...

2.Presente.

Es Navidad. Ahora ya no estás, mamá. Te fuiste este 19 de septiembre, pero como cada año, volví a ver "¡Qué bello es vivir!", que ahora cobra otro significado...
Ahora ya no me fijo tanto en el niño que perdió oído, sino en el joven que se quería comer el mundo y que ahora, convertido en adulto quiere acabar con su vida por desesperación; pero sobre todo, veo como la ayuda de la gente que le quiere consigue que recuerde lo bello que es la vida...
Y cada año por Navidad seguiré viendo la película en honor a aquel momento mágico...


FUTURO


lunes, 25 de diciembre de 2017

Entrevista a Fernando Silvano Gil Pérez

Hoy tengo el placer de entrevistar a Fernando Silvano Gil Pérez, autor de la gran saga Arkhana. Empezamos con una breve presentación:





1. ¿Quién es Fernando Silvano Gil Pérez? ¿Cuáles son sus sueños y sus miedos?
¡Qué pregunta tan compleja! Creo que soy una mezcla de escritor, formador, ilusionista, creativo e informático; por resumir. Nací en Huesca (Aragón) aunque casi toda mi carrera profesional me ha tenido trabajando fuera de mi casa. Actualmente soy productor, escritor y formador, todo y nada al mismo tiempo.
Mis sueños… tengo muchos… pero si me he de decidir por uno diría que es contar una historia que a la gente le lleve a ser mejor, que les sirva para el futuro.
Y el miedo es de cobardes ;)


2. ¿Qué es para ti la literatura? ¿Recuerdas tu primera lectura?
La literatura es un placer, el sumun de la creatividad. El arte de imaginar, exponer y llevar a la gente a un viaje de no retorno, ya que muchas veces cambiamos después de leer un libro.
Recuerdo muchas lecturas que hoy forman mi mente y me agarro a ellas como clavos ardiendo cuando no encuentro la inspiración apropiada. Te podría decir un título: “El gigante de hielo”, de Dickinson, pero no te diré el porqué del recuerdo.


3. ¿Y la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir y cuál fue tu motivación? ¿Conservas tu primer escrito?
Conservo todos mis escritos y me arrepiento de muchos de ellos. Tengo varias cosas empezadas y algunas se escriben solas de eón a eón.
Mi motivación fue escapar de una vida que no me convenía, de unos círculos más bien extraños donde me encontraba. Huir del vacío. Creo que lo voy consiguiendo.


4. ¿Cuáles son tus géneros literarios predilectos? ¿Y cuáles dirías que son los autores que más te han marcado e influido?
Mi caso es extraño pues mi género predilecto no es el que escribo. Me encanta el terror y la novela negra, encuentro un placer especial en estos escritos. Y los envidio. Porque he intentado escribir estos géneros y no he salido particularmente bien parado.
Mi género es la fantasía, la épica. Eso es lo que escribo. Y lo autores que más leo son Gaiman, King, Ende y el bueno de Tolkien. Aunque mi casa está llena de los libros de Mundodisco.


5. Tienes publicada una gran saga "Arkhana", cuéntanos un poco acerca del género y la trama.
Arkhana es una saga de fantasía, épica.
Un mundo, Kizo, se enfrenta a su peor apocalipsis, un gigantesco Muro de Oscuridad que amenaza con destruir todo lo que existe.
El lector deberá tomar las riendas de la historia para intentar descubrir qué es lo que ocurre en Kizo, qué es el Muro y, sobretodo, como detenerlo.


7. Hablemos de las editoriales ¿Cómo ha sido tu experiencia en el mundo editorial? ¿Te han dado visibilidad como autor?
Aunque me encanta tener varios libros publicados me encantaría tener una mayor visibilidad, y que mis libros pudieran estar en varios formatos. Esperemos que en el futuro esto sea posible.


8. Escribir una saga tan grande supone mucho trabajo, ¿cómo ha sido ese proceso?
Largo, divertido, frustrante y emocionante.
Lo volvería a hacer y lo seguiré haciendo una y otra vez.


9. Hablemos de las redes sociales, ¿qué papel juegan a la hora de dar a conocer autores independientes? ¿Son una buena herramienta?
Seguro que son una buena herramienta y que para darnos a conocer es vital. Yo, de todas maneras, me encanta hacer presentaciones en diferentes puntos de España. El contacto entre escritor y lector nunca se debería perder. De una manera personal.


10, Hablando de redes, ¿dónde podemos encontrarte?
Pues tenemos página oficial de @Arkhana en Facebook, Twitter, Instagram y nuestro canal de Youtube. Y a mí me pueden encontrar fácilmente por estos círculos.


11. Por cierto, sé que estás creando y produciendo una serie de televisión sobre tu saga, ¿cómo surge la idea de dar el salto de la literatura a la pequeña pantalla?
Una labor complicada, de mucho trabajo. Pero increíble. Ver a tus personajes ganar en carne y hueso en la pantalla es alucinante. El primer día de rodaje, cuando vi lo que habíamos conseguido, me pareció increíble.
Siempre había tenido la idea de llevarlo a la pantalla. Escribo muy audiovisual, así que ha sido fácil. Cuando la productora The Wise Elm me llamó no dudé en decir que sí.


12. Y por último, ¿qué le dirías a una cadena de televisión para que apostara por Arkhana?
Que este producto le va a encantar a la gente. Que vamos a conseguir cosas nunca vistas antes, una historia refrescante y nueva en un periodo de tiempo en el que las ideas escasean y los remakes reverdecen.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Entrevista a Miguel Ángel Rodríguez Chuliá


Hoy tengo el placer de entrevistar a Miguel Ángel Rodríguez Chuliá. Empezamos con una breve presentación.




1.¿Quién es Miguel Ángel Rodríguez Chuliá? ¿Cuáles son sus sueños y sus miedos?

En realidad solo soy un crio de cincuenta años que está dispuesto a sorprenderse con cada cosa nueva que veo todos los días, por eso mi principal sueño es seguir siendo como soy para poder seguir sorprendiéndome.
Mis miedos están muy tasados, creo que la vida te sirve el miedo en una barra libre, cada uno de nosotros sufre el que quiere, no soy un asiduo de esta barra libre.

2. ¿Qué es para ti la literatura? ¿Recuerdas tu primera lectura?

La literatura: además de ser todo lo que es, es un arma de denuncia. Soy escritor solidario y lucho por la justicia social. Me valgo de la literatura para criticar las injusticias sociales, mis personajes son mujeres maltratadas, adolescentes desorientados, estereotipos maltratados, a través de ellos doy mi punto de vista.

Mi primera lectura fue lo que hoy llamamos cómic y que antes se llamaba tebeo, y fue uno que precisamente se llamaba así T.B.O. El primer libro que leí fue “No somos los primeros” de Andrew Thomas.

3. ¿Y qué significa para ti la escritura? ¿Cuándo empezaste a escribir y por qué? ¿Conservas tu primer escrito?

Para mí la escritura es una forma de encontrarme a mí mismo cada vez que escribo un párrafo y me sorprendo de que yo lo haya podido escribir, la verdad es que empecé a escribir muy pronto, a los diez u once años. Lo primero que escribí fue una novelilla post apocalíptica al estilo Mad Max, pero mi madre la tiene secuestrada.

4. ¿Cuántos libros publicados tienes hasta ahora? Cuéntanos un poco sobre ellos.


Pues son dos de momento, aunque no paro de escribir “La filosofía del agua”, que está siendo un éxito tanto de crítica como en ventas, y que ha sido calificado por muchos lectores como un libro destinado a convertirse en un clásico, y “Un hombre tranquilo”, que es una novela del genero noir que a pesar de que acaba de ser publicada lleva el mismo camino que la filosofía.

5. ¿Qué es lo que te inspira a la hora de escribir?

Verás, yo no creo en la inspiración, creo en el trabajo, es cierto que unos días estás más suelto mentalmente que otros, pero cuando la puerta de esa mal llamada inspiración se cierra, no hay mejor llave para abrirla que un Jack Daniels sin hielo.

6. ¿Qué mensaje quieres transmitir a los lectores a través de tus libros?

Intento transmitir en mis historias sobre todo valores, utilizando, eso sí, situaciones en las que el lector se ve enganchado y no es capaz de dejar de leer hasta el final porque se ve parte de la historia que estoy contando, es decir, conectando con el lector.

7. Escribir un libro no es nada fácil, ¿Qué consejo le darías a alguien que va a escribir su primer libro?

Todas las personas de este mundo tenemos un gran best seller, la historia de nuestra vida, pero el problema es saber contarlo. Un consejo que le daría a alguien que quiere escribir su primer libro es que se desinhiba totalmente, que piense que el lector es un amigo al que le está contando una cosa, no hay un idioma literario y un lenguaje de la calle, eso era antes, es decir, que si toca escribir “polla”, que no estropee la fuerza del párrafo y ponga pene. Todas esas inhibiciones chirrían en la lectura.

8. ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Pues tengo uno casi terminado que es del estilo de “La filosofía del agua”, es un libro pacifista pero con una gota de sarcasmo y humor negro muy al estilo del divino Don Miguel Gila. Y otro que es un proyecto con un fuerte contenido sexual que seguramente no se publicará nunca porque estamos en España y toca las realidades ocultas del sexo.

9. ¿Cuál es el último libro que has leído?

Mis lecturas son Paulo Cohelo, Víctor Frankl, Milán Kundera y Rabindranat Tagore... símbolos del pensamiento y de la lucha. Soy muy peleón.

10. ¿Cómo está siendo tu experiencia con Tierra editorial?

Muy positiva, me he encontrado con un equipo muy profesional con un interés casi exclusivo en la promoción del autor, cosa que ni en las grandes editoriales existe ya.

11. Por último, sé que eres una persona solidaria y comprometida con la sociedad, ¿qué le dirías a la sociedad para concienciarla sobre la necesidad de la solidaridad?

Yo estoy donando mi porcentaje en las presentaciones que me organizan las asociaciones benéficas, cosa inaudita en los medios literarios porque parece que solo hemos venido para hablar de nuestro libro.

Creo que los autores, tengan el estatus de fama que tengan, han de colaborar con los que menos tienen y bajar un peldaño del pedestal en el que algunos están encaramados.

Está claro que la figura del autor, especialmente la del autor con pedigrí mediático, siempre es un poco inalcanzable, pero creo que debemos dejar de quejarnos de que la gente no lee, es posible que no nos lea porque no le resultamos nada simpáticos cuando lloramos por nosotros, sin tener en cuenta de que hay gente que necesita de nuestra colaboración activa.

domingo, 17 de diciembre de 2017

"Auryn, los mundos del emperador" de David Lorén Bielsa"



Hoy os traigo la reseña de "Auryn, los mundos del emperador", primera novela de David Lorén Bielsa. A continuación, podremos conocer un poco más al autor y su mundo a través de la entrevista que ha tenido la amabilidad de concederme. 








Argumento:
(Extraído de Amazon)
Año 3996. Auryn es la mejor asesina del Universo Humano, actualmente gobernado por el Emperador Máximus. Ha sido contratada para llevar a cabo un trabajo que, sin saberlo de antemano, la hará partícipe de una conspiración para acabar con el Gremio de los Asesinos y puede que con el Imperio tal como lo conoce.

Los Mundos del Emperador es la primera novela de una saga de Ciencia Ficción (Ópera Espacial), compuesta por libros independientes entre sí, pero que irán expandiendo un universo rico en detalles.

Comentario:
Es una novela muy fluida, con grandes dosis de acción, que mezcla con gran habildad la ciencia ficción y la fantasía.
El universo de la novela está bien desarrollado, con escenarios y personajes atractivos y bastante trabajados.
Como primera novela está muy lograda, es original, fresca y tiene todos los ingredientes de una space opera que hará echar a volar tu imaginación. .
Como curiosidad, decir que tiene algún guiño a sagas clásicas a inmemorables que hace que el lector sonría ante la escena.

Es una novela con la que disfrutarás a través de las épicas aventuras de su protagonista.
Sin decir el final, si comentaré que tiene su lógica, la obra tiene coherencia prácticamente en su totalidad.
Como puntos a mejorar está la corrección y detalles como incluir un índice o un mapa del mundo, que seguro mejorarán en las siguientes novelas.

En resumen, es una novela totalmente recomendable con la que disfrutarás y desconectarás, pues no pararás hasta el final, que te deja con ganas de más. Perfecta para comprar y regalar en las fechas navideñas, que ya están a la vuelta de la esquina.

Seguiré sin duda la obra de este autor y como siempre os lo contaré desde este blog.


El autor


1. ¿Quién es David Lorén Bielsa?¿Cuáles son sus sueños y sus miedos?
Siempre me describo como un padre de familia, amante de mi trabajo (agente de policía), muy responsable, aunque con una gran y desbordante imaginación.
Ahora mismo, tengo depositados mis sueños y mis temores en mis propios hijos. Todo lo demás me da un poco igual, lo único que importa ahora son ellos. Mi sueño es educarlos para que se conviertan en personitas con identidad propia, autosuficientes. Mi único miedo es fracasar en esa tarea.
Como puedes ver, mi carrera literaria, no es mi prioridad.

2. ¿Qué significa para ti la literatura? ¿Recuerdas tu primera lectura?
La literatura es una gran vía de escape para mucha gente, para mí también. Aparte que sirve para formar a la gente de una manera que ni se imagina. Yo, por ejemplo, que me dedico a “redactar” mucho en mi trabajo, sobresalgo en esa tarea por encima de otros. Tengo claro que es gracias a lo mucho que he leído desde mi juventud.
En cuanto a mi primera lectura, supongo que alguna cosa que me mandaron en el cole, o algún cuento que me regalarían mis padres. Y no, no lo recuerdo. Pero en mi adolescencia leía todo lo que caía en mis manos, que era mucho. Tenía acceso a muchos libros gracias a mis tíos, de todos los géneros. En mi adolescencia fue cuándo me hice un perfil como lector.

3. ¿Y qué es para ti la escritura? ¿Cuándo empezaste a escribir y por qué? ¿Conservas tu primer escrito?
Como he dicho antes, la escritura es mi vía de escape, mi manera de evadirme del mundo real, y por eso prefiero la ciencia ficción y la fantasía.
Empecé a escribir muy joven, en mi preadolescencia. Eran historias de aventuras con mucha mucha acción. Conservo muchas de ellas (otras se han perdido), aunque obviamente no son publicables. También probé con el thriller, y el terror; aunque acabé decantándome por la ciencia ficción fantástica.

4. ¿Cuáles son tus géneros predilectos en la literatura? ¿Y los autores que más te han marcado e influido?
Como habrás adivinado ya, sin duda alguna la ciencia ficción y la fantasía. Y sobretodo ambos géneros combinados es lo que me vuelve más loco, aunque no encuentro mucha cosa de ese estilo que me satisfaga plenamente. También tengo que decir que soy un amante de la mezcla de géneros, algo que intento practicar cuándo escribo. Me encanta la fantasía oscura, que haya grandes dosis de acción, que haya grandes misterios a resolver, etcétera.
Los autores que más me han marcado (que no quiere decir que me parezca a ellos), son J.J. Benítez (saga Caballo de Troya) y Andrzej Sapkowski (saga del Brujo).

5. Háblanos de tu primera novela, "Auryn, los mundos del emperador", ¿cómo surge?
Podría definir Los Mundos del Emperador como la novela que me gustaría haber leído en mi juventud, y que nunca leí.
Empecé a dirigir una partida de rol de ciencia ficción con tintes fantásticos, de un juego de rol llamado Fading Suns, del cual me enamoré. Pero en vez de usar estrictamente la ambientación del juego, pronto creé mi propio lore, por motivos argumentales, y porque era mi manera de imaginar ese futuro distópico. Al final, un día, me decidí a empezar a novelar la historia que estábamos creando.

6. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene novelizar una partida de rol?
La mayor ventaja es su imprevisibilidad. Cuándo la historia es creada por una única persona, si acabas descubriendo cómo piensa, corres el riesgo de ver venir todos los giros argumentales. Eso es algo que a mí me pasa mucho cuándo leo o cuándo veo cine o televisión.
Cuándo creas una partida de rol, creas una ambientación y un argumento central, pero los personajes jugadores son los que toman las decisiones. Si consigues que la trama avance según esas decisiones, será más difícil que la historia se vuelva previsible.
Además, yo les doy libertad absoluta a mis jugadores para que se creen sus personajes, de manera que siempre son más originales que si los hubiera pensado yo solo.
El inconveniente más obvio es que no puedes novelar tal cual los acontecimientos de la partida. Aunque me gusta huir de las estructuras literarias clásicas y predefinidas, es cierto que esa historia hay que darle unas cuántas vueltas para que sea finalmente legible.

7. Hablando de los juegos de rol, ¿cuándo empezaste a jugar y por qué?¿Cómo ayuda en el terreno literario? ¿Y en el personal?
Empecé a jugar en la universidad, de la mano de mi buen amigo Silvano Gil (también escritor). Un amigo en común quería iniciarse en lo del rol y me pidió que le acompañara. En cuánto lo probé quedé enganchado de por vida.
Para un escritor (aunque sea un mero aficionado como yo) son una fuente inagotable de historias. Como he dicho al principio, tengo una imaginación desbordante, y los juegos de rol me ayudan a darle rienda suelta. Es el lugar dónde puedo crear esas historias sobre las que me paso horas y horas dándoles vueltas.

8. Sé que tienes proyectos en marcha, ¿Nos puedes adelantar un poco?
Voy a convertir Los Mundos del Emperador en una saga, aunque intentaré que cada novela sea lo más independiente que pueda. Ya tengo mi segunda novela terminada, y pertenecerá al mismo universo. Tengo previsto sacarla en el 2018 e irá partida en dos partes, formando una bilogía. He aprendido mucho con la primera, y la verdad es que estoy muy muy satisfecho con el resultado final. Está gustando mucho a los primeros lectores cero (aunque aún quedan unos cuántos por leerla). Si funciona bien, me dedicaré plenamente a Los Mundos del Emperador, dado que tengo historia para unas cuántas novelas.
También tengo casi terminada una novela más ligera aún, sobre superhéroes. Aunque de momento la guardaré en un cajón hasta más adelante, cuándo decida darme un descanso de Los Mundos del Emperador.

9. ¿Cómo está siendo tu experiencia con la autopublicación de la novela? ¿Qué papel juegan las redes sociales a la hora de sacar un libro a la luz?
La verdad es que no he vendido mucho todavía, cosa lógica. Soy novato, desconocido y no he invertido un euro en marketing. Aún así estoy más que contento con el resultado, dado que he tenido más relevancia incluso de la que me esperaba. Puse una promoción gratuita y obtuve 500 descargas en cuatro días. Luego ha habido un degoteo de ventas digitales, y unas cuántas en tapa blanda. También tuve bastantes lecturas en kindle unlimited durante los dos primeros meses.
Para alguien como yo, que quiere autopublicarse y no tiene tiempo de hacer presentaciones físicas, la publicidad en redes sociales es simplemente imprescindible. Dado que en realidad es la única manera de vender tu novela, más allá de tu círculo más cercano. Creo que en ese aspecto, los grupos de facebook que he ido encontrando son vitales para nosotros, los indies. Sin ellos nadie se había fijado en mí, o en mi primera novela. Ha sido gracias a esos grupos que he tenido esas discretas ventas, sino habrían sido simplemente nulas. Y gracias a las redes sociales, poco a poco, sé que iré consiguiendo un pequeño grupo de fieles lectores.
Eso sí, hay que agradecer a Amazon la facilidad que da a los autopublicados. Terminé Auryn hace muchos años, y ahora que existe KDP (autopublicación de Amazon), con las herramientas actuales, ha sido sumamente fácil lanzarse a la piscina.

10. ¿Qué les dirías a los lectores para que se animen a leer "Auryn, los mundos del emperador?
A pesar de su extensión, es una novela perfecta para viajar a otro universo, para evadirse del mundo real. Es una historia larga, pero porque ocurren muchas cosas a su protagonista, la cual es un personaje mucho más complejo de lo que pueda parecer a simple vista. Además, como amante que soy de la mezcla de géneros, he aplicado esto mismo a mi primera novela. Y aparte de la ciencia ficción y la fantasía (siempre presentes), el lector podrá encontrar thriller, un poco de terror y algo de romanticismo, siempre aderezado con grandes dosis de acción. Espero que mis nuevos lectores la puedan disfrutar, tanto como yo he disfrutado escribiéndola, que ha sido mucho.
También invito a todo el mundo a seguir la página de facebook “Los Mundos del Emperador”, dónde he ido publicando las novedades sobre Auryn, y sobre las futuras obras.