viernes, 23 de julio de 2021

Alberto Ladero Lorente publica Los gatos blancos no tienen sombra, segunda parte de la trilogía de los gatos.

Fotografía de portada por Montse López Funcasta

El escritor y fotógrafo gallego Alberto Ladero Lorente publica en Amazon Los gatos blancos no tienen sombra.

Sinopsis:

Víctor y Nita se precipitan al vacío, contemplados por Ana, Alicia, Sofía, Ramiro, Silvia, Héctor y tantos otros, como convidados de piedra, que no quieren o no pueden poner remedio a la caída. Sus vidas parecen discurrir por vías paralelas que sólo se cruzan en algunas estaciones. Cada uno ha de lidiar con sus propios demonios. Víctor tratando de recuperar los recuerdos de su vida anterior, Nita asumiendo que nunca encontrará la paz en su vida cuando... creía haberla encontrado. Todo se precipita hacia un punto y seguido en el guion de sus vidas. Segunda parte de La Balada Del Gato Negro, dentro de la trilogía de los gatos.




fotografía por Montse López Funcasta
Alberto Ladero Lorente
(fotografía por Montse López Funcasta) 

Alberto Ladero Lorente, nacido en Vigo el 17 de noviembre de 1967. Escribió toda su vida en la sombra, guardándose para sí mismo todos los poemas que ahora saca a la luz en este, su primer libro "Autorretratos de mi Corazón". Escribió sus primeros textos allá por 1984, algunos de los cuales se encuentran recogidos en este libro. En el año 2010, sumido en una gran depresión escribe la serie "poemas oscuros" e inicia la andadura de su blog "Gritos de la Malladoura" (recientemente cambiado a Autorretratos de mi corazón) donde, a través de la escritura, da salida a todos sus sentimientos. En el año 2012 pública su primer libro Autorretratos de mi corazón con el fin de compartir con los lectores sus sentimientos y hacerles partícipes de ellos. Durante el año 2014 se embarca también en la realización del cortometraje “Valor de Día” como guionista principal, realizador director y actor ocasional y colabora también en la realización de otro corto titulado “Cada Can Que Lamba o Seu” como realizador y actor ocasional, dentro del programa “Do Conto ao Cine” en el Concello de Narón (A Coruña). 

sábado, 10 de julio de 2021

Padre. Del seminario al narcotráfico de José A. Kapelo

 

Una mano envuelta en un rosario y portadora de un arma nos lleva a la la novela Padre. Memorias de un narco español. A su autor, José A. Kapelo, se le conoce sobre todo por sus facetas de arquitecto y abogado, se inicia como autor con este libro prácticamente testimonial. Padre es la primera novela de José A. Kapelo y además primera parte de una ambiciosa trilogía que promete contar las memorias de un narco español. No es difícil identificar el escenario y la historia que describe con la situación que empezaba en la Andalucía de los 80. Cuenta en una entrevista que la historia es el testimonio de un cliente al que le pidió permiso para contarla. Bajo esta premisa leemos Padre sabiendo que no conoceremos la identidad del protagonista.

¿Cumple la promesa en esta primera parte el autor de Padre? Pues aun con algún fallo que tienen casi todas las primeras novelas, cumple en causar interés por lo que el autor nos está contando y curiosidad por lo que nos aportarán las dos siguientes entregas. Es más, con su estilo particular nos acerca tanto al protagonista que consigue que nos pongamos por un momento en su piel, en lugar de juzgarlo, para eso están los jueces, y entendamos como pasó literalmente del seminario al mundo de las mafias. Kapelo poco se deja en el tintero. En este libro no se intenta «blanquear» la imagen de un narcotraficante, no elimina las situaciones más repulsivas de la historia de este personaje, al contrario, se nutre de ellas para intentar comprender como una vida pasa de ser un posible buen futuro a recoger el testimonio de un negocio tan oscuro como el del narcotráfico.

También hay cabida para la metaliteratura en esta ópera prima. Pues además de una vida llena de excesos de corrupción y de mafia, también hay cabida para los libros. Lope de Vega o Zorrilla salen a relucir en medio de una vida de mafia y corrupción.

También nos recuerda, cada una con su estilo, a otras narconovelas como La reina del Sur de Arturo Pérez-Reverte.

La figura del padre representa las tres grandes influencias en su vida: Dios, de quien se aleja quizás demasiado pronto; el padre que lo ha criado, fundador del negocio familiar, a quien abandona habiendo tomado de él lo que le abriría todas las puertas que ambicionaba; y otro mafioso, más experimentado, llamado Peppe Bossi, quien lo termina de alejar de toda su familia.

A través de un estilo realista, profuso en anécdotas y descripciones, José A. Kapelo elabora un personaje cuyo poder no conoce límites, perdido entre el vicio, la apatía y la avaricia.

Recomiendo este libro no solo por el interés por lo que cuenta sino por como lo cuenta. En esta época polarizada que vivimos en la que además todos somos jueces, José A Kapelo se limita a intentar comprender cómo alguien pasó de un extremo a otro, como la vida puede cambiar tanto, sin juzgar. Su actitud se contagia al lector creando curiosidad. La manera de contar las historias nos dicen mucho de sus autores, y tal y como está la sociedad actualmente, saber que quedan personas que solo quieren contar una historia para intentar comprenderla, me transmite esperanza, que no es poco.

Los valores del autor se ven en una historia que ha creado con mucho respeto e ilusión. Esperando ya las siguientes entregas!








lunes, 5 de julio de 2021

Putas, brujas y locas de Mado Martínez




Mado Martínez es una escritora española. Sus novelas se enmarcan en el género fantástico. Ganó el XIX Premio Ateneo Joven de Sevilla en junio de con La Santa. Es miembro del equipo radiofónico de  La rosa de los vientos, programa de radio en Onda Cero.
Publica también en revistas como Muy Interesante o Más Allá.
Su nuevo libro  publicado por Algaida Putas, brujas y locas es un libro que da voz a mujeres que desafiaron su tiempo y que la historia ha intentado borrar. Aunque Mado se sale del género más fantástico al que nos tiene acostumbrados, esta obra es el resultado de investigaciones de historia y temas esotéricos, muy en su línea.

Hay quien piensa que el feminismo ya no es necesario y que ya hemos avanzado lo suficiente, que ahora no hace falta. Hemos avanzado si, pero todavía hay mucho por hacer. La historia se repite siempre, es inaceptable que en pleno siglo XXI ocurran casos como el de Tomás Gimeno, un monstruo que ha llevado al extremo su crueldad para hacer el mayor daño posible a una madre; que una diva del pop como Britney Spears pida su libertad, su caso nos lleva a la historia de Camille Claudel, la escultora que tuvo episodios de locura tras el abandono de su amante Rodin y a la que su madre por la vergüenza la encerró en un psiquiátrico hasta el fin de sus días, tragedia que fue novelizada por Enrique Laso fuentes en El Abismo de Camille o que las princesas de los Emiratos Árabes Lalifa y Shamsa  pidan su libertad a gritos y nadie haga nada, lo que convierte en realidad la canción de Aïsha cantada por Amistades Peligrosas. La lista suma y sigue.

Por eso son tan importantes las historias que desfilan por Putas, brujas y locas, pues,  como bien dice Mado, «si ellas pudieron, ¿Qué no podremos hacer nosotras?» 

Y os preguntaréis, ¿de qué mujeres habla Mado Martínez en este libro?

La lista la encabeza la gallega Isabel Barreiro que lideró la expedición a las islas Salomón; la esclava morisca Elena de Céspedes fue la primera mujer cirujano, pero también la primera en casarse con otra mujer, no puedo evitar recordar la película Yentl, otra vez la realidad supera a la ficción; veremos cuanto hay de realidad y cuanto de leyenda en la historia de Ana María la Lobera; recordaremos a la conquistadora de Chile Inés Suárez y con ella la épica novela de Isabel Allende Inés del alma mía; conoceremos a la india malinche que abrió a las puertas de México a Hernán Cortés, y a la cual ya otorgó voz László Passuth en la novelización de la vida del propio Hernán Cortés El dios de la lluvia llora sobre México;  no se olvida Mado de las brujas de Zugarrqamurdi ni de la monstrua de Avilés. Mado les da voz a todas ellas y otras historias con un estilo directo, coloquial y contundente. 

Pero Mado no se limita a contar la historias sino que nos invita a reflexionar sobre que es lo que nos bloquea a las mujeres en la actualidad. 

En la era de mayor información tenemos la oportunidad de que la historia no se repita, de hacer algo para que situaciones tan graves que ocurren todavía a día de hoy no caigan en el olvido. No es fácil y el camino no se hace en un día pero es importante que la sociedad luche por una igualdad real. El mundo de la cultura aporta mucha luz a esas historias silenciadas, ya sea desde la ficción o desde el rigor histórico más absoluto. Solo hay que pensar en el efecto que han producido en la memoria colectiva algunas de esas historias que he puesto como ejemplo, y tantas otras que quedan en el tintero.  Y sin duda Putas, brujas y locas quedará siempre en mi memoria en un lugar especial. 

Putas, brujas y locas tiene una madrina de excepción: pocas presentaciones necesita Espido Freire, ella representa la esencia de la obra a la perfección. Solo hay que ver su trayectoria. 

Como dice Mado «tal vez sea hora de abandonar el inmovilismo, la cobardía y cruzar las grandes aguas. Todo lo que siempre hemos querido y nunca nos hemos atrevido a hacer, está al otro lado del miedo».

Mado hace una gran labor divulgativa contándonos la historia de mujeres que no se deben silenciar, y que nos pueden inspirar mucho a la hora de atrevernos a vivir la vida, que según sepamos, solo hay una. 



sábado, 3 de julio de 2021

Grupo Tierra Trivium pública El innombrable, de Gustavo Forero

El 1 de julio salió a la venta El innombrable, la última novela de Gustavo Forero, publicada por Grupo Tierra Trivium en la colección Sangre y tinta.


Gustavo Forero nacido en Pamplona, Colombia en 1967 es abogado, literato, crítico, editor y profesor. Es doctor Cum Laude en Literatura por la Universidad de Salamanca y magíster en Études Romanes de la Universidad de la Sorbona (París IV). Obtuvo el premio a la Investigación de Mayor Impacto de la Alcaldía de Medellín (2016) por su trabajo La novela de crímenes en América Latina: un espacio de anomia social (Siglo del Hombre, 2017) y el Premio a la Investigación de la Universidad de Antioquia (2014) por La anomia en la novela de crímenes en Colombia (Siglo del Hombre, 2012). Asimismo, fundó y dirigió durante diez años el Congreso Internacional de Literatura Medellín Negro. 


El innombrable es su tercera novela, una lectura deconstructiva de la historia nacional, una narración trepidante que puede ubicarse entre la novela negra, la novela histórica y la denuncia social.


Sinopsis:


Un país con un gobierno corrupto, un pueblo cansado de la explotación y la represión. 1977: el Paro Cívico Nacional en Colombia deja más de cincuenta muertos, cien heridos, numerosos desaparecidos y más de cuatro mil detenidos. Margarita Castro es madre de familia, secretaria del Seguro Social y líder sindical. Junto con algunos de sus copartidarios, es detenida, violada, torturada y estafada por miembros de la Policía Militar. Desde una redada espectacular, recuerda su historia. Tiene muchos deudos militantes en su haber, incluidos un anarquista, tres poetas y su marido que por una rara profecía la halan al mundo de los muertos. Ella quiere hacer justicia, pero… ¿Quién es el responsable de su viacrucis? ¿Quién es el Innombrable? ¿Qué papel juegan la CIA y el Plan Cóndor en este asunto? El Innombrable es una lectura deconstructiva de la historia nacional, una narración trepidante que puede ubicarse entre la novela negra, la novela histórica y la denuncia social.


Gustavo Forero, reside actualmente en la ciudad de Alicante, hará la presentación oficial de El innombrable en la mítica Semana Negra de Gijón, de la mano de Ángel de la Calle, y en la I edición del festival internacional Alicante Noir.

La estirpe. Autobiografía de un monstruo de Eduardo Boix

 


El escritor y crítico literario Eduardo Boix publica La estirpe. Autobiografía del monstruo con la editorial Ediciones del viento, una investigación sobre el origen de la maldad humana.


Eduardo Boix es conocido por su labor como gestor cultural y como crítico literario, ha colaborado en revistas como Qué leer, es subdirector y cofundador de Letras en vena y colabora en Revista 17 musas. Como autor ha escrito tanto poesía como novela, adentrándose con La estirpe. Autobiografía del monstruo. en el ensayo y la autoficción.


La portada de este libro es un reclamo perfecto para la lectura que nos espera, el monstruo creado por nosotros mismos hecho a nuestra semejanza ya nos da muchas pistas de lo que nos vamos a encontrar en estas páginas.

La estirpe es un ensayo sobre los límites de la humanidad, de sus luces y sus sombras. Es una investigación que va desde fuera hacia adentro. Por sus páginas desfilan los monstruos más crueles de nuestra sociedad como Antonio Anglés, José Bretón, Charles Manson o Ricardo Barreda, y algunos que por diferentes motivos conoció el propio Eduardo, como el conocido caso de Óscar Morales. Falta Tomás Gimeno en su lista, pues este libro fue escrito antes de que descubriéramos a este nuevo monstruo. Eduardo sabe que los monstruos siempre están al acecho y nos recuerda que en el momento más inesperado, los monstruos aparecen y nos hacen descender a los infiernos.

La literatura siempre está presente, es su refugio y autores como Sergio del Molino, Emmanuelle Carrére o Javier Cercas desfilan también como faros que guían en la oscuridad.

Eduardo intenta exorcizar sus mayores fantasmas que son grandes tabúes en la sociedad y como el suicidio,el duelo y la losa de la culpa, La literatura una vez más ilumina las tinieblas y evoca las muertes injustas de grandes autores como Virginia Woolf, Sylvia Plath, Primo Levi o Reinaldo Arenas, que le ayudan analizar y tratar de comprender lo vivido.

Además de ensayo sobre la maldad y autoficción es metaliteratura,  La estirpe de otros libros a los que no dudaremos en apuntar para leerlos más adelante, comprobar la relación que hace el autor y sobre todo, disfrutar de buena literatura. 

La estirpe. La autobiografía de un monstruo es más que un libro de autoficción. Estas páginas catárticas pueden servir de mucha ayuda si cae en las manos adecuadas. Los libros si llegan a uno en el momento y lugar exactos no solucionan, pero ayudan. Cuando algo se escribe, se materializa, se vuelve real, y eso Eduardo lo sabe muy bien, por eso trata de «ponerle nombre» a su propio monstruo en este libro, porque sabe que nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo.

Para ponerle nombre Eduardo indaga en su memoria, partiendo de los mayores fantasmas de su infancia, El autor de La estirpe reflexiona sobre la dualidad humana para encontrar el origen de de su propio monstruo. Y desde luego que no veo al monstruo que busca. No existe ningún paralelismo entre sus fantasmas y los monstruos que muestra en estas páginas. Ellos no han tenido límites, Eduardo supo acabar con sus fantasmas aceptándolos. Me quedo con estas palabras de La estirpe que encierran para mí, la esencia de este libro:

«La vida me ha enseñado que los demonios hay que sacarlos fuera. Mostrarlos a la luz que se fundan con ella. Los demonios se queman con la luz»

jueves, 1 de abril de 2021

EL SEÑOR DE LAS MOSCAS DE WILLIAM G. GOLDING



Autor: William  Golding
Traductor: Alianza editorial S.A
Editorial: Buenos Aires, Libros del zorro rojo, 2014
Ilustraciones: Jorge González
ISBN: 978-84-941645-0-7

          “1. El toque de la caracola

El muchacho rubio descendió un último trecho de roca y comenzó a abrirse paso hacia la laguna. Se había quitado el jersey escolar y lo arrastraba en una mano, pero a pesar de ello, sentía la camisa gris pegada a la piel y los cabellos aplastados  contra la frente. En torno suyo, la penetrante cicatriz que mostraba la selva estaba bañada en vapor. El muchacho avanzaba con dificultad entre las trepadoras y los troncos partidos, cuando un pájaro, visión roja y amarilla, saltó en vuelo como un relámpago, con un antipático chillido, al que contestó como si fuese su eco:
-¡Eh!- decía-, aguarda un segundo!”

Cuando leí por primera vez “El señor de las moscas” pensé que tenía que haberla leído unos años antes, durante ese límite de pasar de la pubertad a la adolescencia. La historia trata de unos colegiales ingleses que viajan en avión (el mundo está en guerra), el cual choca y cae en una isla desierta. Los niños son los únicos supervivientes (el piloto no sobrevive), no hay ningún adulto con ellos. 
Es una situación aparentemente utópica: unos niños en una isla que pueden hacer lo que quieran sin un adulto que los supervise. Los personajes (con los que fácilmente te puedes identificar) van apareciendo: Primero aparecen Piggy (niño gordito y de gafas, representa el raciocinio, y será el blanco de futuras burlas; con el cual me identificaba no por su peso, sino por ser apartado por los demás por su raciocinio) y Ralph (simboliza la esperanza, y siempre intenta poner orden en ese caos, a veces es incluso demasiado educado). Suponen que tiene que haber más niños supervivientes y Ralph utiliza una caracola para llamarlos. Aparecen los demás, entre ellos, Jack (representa la pérdida de la esperanza, el lado más salvaje, y más supersticioso también); Simon (niño que pasa más desapercibido, representa la filosofía, es el que reflexiona sobre el comportamiento de los demás y de sí mismo en la isla, el comportamiento de la humanidad al fin y al cabo); hay más niños como el niño de la mancha en la cara; los gemelos Sam y Eric, Roger…  

Cuando se reúnen deciden escoger a Ralph como jefe mientras no los rescatan, éste da a la caracola otra utilidad, quien la tenga tendrá la palabra, tendrá el poder. Lo más importante que hay que hacer primero decide Ralph como jefe es hacer una hoguera para que los vean cuando los vayan a rescatar. Para ello utilizan las gafas de Piggy, rompiéndose así uno de sus cristales…

Según pasa el tiempo se empiezan a ver los miedos y los instintos más salvajes. Por un lado los niños más pequeños empiezan a hablar de que una bestia habita en la isla y el miedo se propaga entre los más pequeños, por supuesto Piggy niega tal existencia; a pesar del miedo, deciden que lo más importante es mantener la hoguera.   Por otro lado Jack celoso por el poder de Ralph empieza a estar más preocupado de cazar cerdos (ahí se empieza a ver la pérdida de la esperanza y asoma el instinto más primario), otros niños se unen a Jack,   y van a la caza. Mientras Simón, decide evitar conflictos y se va a trabajar en hacer refugios con Piggy. 
El problema surge al apagarse la hoguera mientras los demás niños cazaban el cerdo (cosa que consiguieron, la escena muestra la transformación de unos niños ingleses bien educados en niños salvajes con sed de sangre) , pues mientras tanto un barco pasó y perdieron la oportunidad de ser rescatados. Ralph se lo echa en cara a los demás. 

En este momento un hombre muerto en un paracaídas aterriza en la isla. Parece que viene de la guerra. De todos modos, los muchachos creen que el hombre es la "bestia" y comienza una persecución para encontrarlo y matarlo. Sólo Simon duda que exista tal criatura y cree que la bestia es una parte de ellos mismos y que sólo tienen miedo de sí mismos. Él va al bosque para contemplar la situación mientras Jack y Ralph suben al monte y encuentran la bestia, pero no se quedan el tiempo suficiente para ver que sólo es un hombre muerto.
Los niños empiezan a dividirse: Jack decide que Ralph ya no es el jefe, invita a los demás niños a que se unan a él para cazar cerdos, la mayoría se unen a él, quedando solos con la hoguera Ralph y Piggy. Mientras tanto, Simon está escondido en su lugar de meditación, una "cueva de parras" en el bosque, mirando a Jack y sus amigos cazar un cerdo. Esta vez matan una cerda, le quitan la cabeza y la ponen en un palo en el suelo.
Simon mira la cabeza, que llama "el Señor de las Moscas" (alusión a Belcebú, símbolo de la maldad, deidad filistea y posteriormente también perteneciente a la iconografía cristiana, que es conocido por este sobrenombre de Señor de las Moscas) y ésta le dice (él está alucinando) que es la bestia y que es una parte de él. Simon se desmaya, se lastima la nariz y se despierta empapado en sudor y sangre. A pesar de todo esto decide seguir subiendo el monte para enfrentarse con la bestia. Simon descubre que la bestia es nada más que un hombre. Luego vomita y baja tambaleándose. 
Por otro lado Ralph y Piggy, muertos de hambre, asisten con los otros chicos a una gran fiesta que Jack, quien está decorado como un ídolo, ha organizado. Es una reconstrucción frenética de la caza de la cerda. Sin embargo, llega Simon, todavía sangriento, sudoroso y cubierto con vómito. Se tambalea en medio de los chicos locos. Intenta contarles de la bestia pero no lo reconocen… Jack y los chicos están con la danza de la fiesta y se les va de las manos…

Lo que me ha gustado: Prácticamente todo: a diferencia de otras distopías, Golding no crea un escenario artificial y futurista aislado de lo natural: una isla desierta, es un escenario perfecto para que afloren los miedos y los instintos de la humanidad, la naturaleza es la base del misterio en sí misma, el miedo a lo desconocido, donde todo surge; su lenguaje es sencillo y fluido; los personajes tan cercanos y reales, con los que puedes identificarte fácilmente; los temas que trata Golding en la novela, como la pérdida de la inocencia, la ambición del poder,  la razón contra el instinto: ¿qué escoges? ¿A Ralph o a Jack? O lo que es lo mismo, ¿la razón y la esperanza o el caos?


 Lo que no me ha gustado: Por poner una pega (porque no es de esas novelas a las que le encuentres defectos fácilmente) parece una historia de un internado dónde sólo hay niños, Me gustaría saber qué habría pasado si hubiera niñas en la historia, pero sólo por curiosidad…

En resumen, es una novela imprescindible; y si bien sigo creyendo como dije al principio, que hay que leerlo en ese paso de la pubertad a la adolescencia, también digo que debería releerse a lo largo de los años en distintas etapas de nuestras vidas. Es un libro que según pasan los años, la lectura cambia porque vas teniendo tus propios aprendizajes, y si en una primera y temprana lectura habrá muchas cosas que no entenderás  –no por ello hay que dejar de leerla a ciertas edades ni esperar a tener más edad para hacerlo-, a medida que pasan los años descubrirás nuevos matices de esta historia. De lo que no cabe duda es que es de esas historias que dejan huella.

Autor:
William Gerald Golding; Saint Columb Minor, 1911 - Perranarworthal, 1993. Narrador y ensayista británico, premio Nobel de Literatura en 1983. Golding es el novelista alegórico por excelencia que intenta mostrar las dificultades (a veces la imposibilidad) que encuentra el hombre moderno para cumplir las normas elementales de la ley natural.
Recibió durante su infancia y juventud una sólida formación humanista y literaria que lo influyó para los temas posteriores de sus novelas. 
En 1935, cuando ya era profesor de la Bishop Wandsworths School, en Salisbury, publicó un correcto volumen de poemas. Estudió en la Universidad de Oxford, se alistó en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial, participó en el desembarco de Normandía y terminada la contienda se dedicó más seriamente a la literatura.
 En 1952 comienza a trabajar en una novela titulada “Strangers from Within” (Extraños desde el interior), que después de ser rechazada por varios editores,6 es publicada en 1954 por Faber and Faber con el título “Lord of the Flies” (El señor de las moscas), su obra más emblemática y conocida. Esta obra trata de lo que puede llegar a hacer el ser humano en situaciones tan dramáticas como el estar perdidos en una isla. El autor a su vez, reconoce haberse inspirado para esta obra en la novela “La isla de el coral” Robert Michael Ballantyne. También tiene un claro antecedente en Dos años de vacaciones (1888), una de las novelas menos conocidas de Julio Verne. El tema es completamente análogo y plantea los conflictos por el poder entre niños perdidos en una isla sin adultos.

En su lugar de residencia, Bowerchalke, cerca de Salisbury, entabla amistad con James Lovelock, conocido científico independiente, al que apoya en su teoría de que la vida en la Tierra se comporta como un único organismo, para el que el propio Golding sugiere el nombre de Gaia, la diosa griega de la Tierra. En 1962 deja su trabajo como profesor para dedicarse a la literatura a tiempo completo, dando conferencias sobre El señor de las moscas y escribiendo ensayos sobre sociología y literatura, recopilados en The Hot Gates y A moving target.

Tras una experiencia de “sequía creativa” desde 1968 a 1970, publica de nuevo su relato Envoy Extraordinary, junto a otros dos relatos “El dios escorpión” y comienza a escribir un Diario en el que cuenta tanto experiencias personales como sus dificultades creativas.

En 1980 comienza su trilogía To the Ends of the Earth, donde deja entrever su pasión por el mar y la navegación a través del periplo mundial de su protagonista, Edmund Talbot, y que finalizará entre 1989 y 1991.

En diciembre de 1992 tiene que ser intervenido de un melanoma maligno en la cara, del que es operado satisfactoriamente. Comienza a escribir una nueva novela, “La lengua oculta”, ambientada en Delfos durante el Imperio romano),13 que deja inacabada al morir de un infarto el 19 de junio de 1993 y se publica post-mortem en 1996.14 Está enterrado en el cementerio de Bowerchalke, Reino Unido.








 

sábado, 13 de marzo de 2021

María Luz Morales. Periodismo a fuego lento.

 

En el valle, ya en la noche, mientras los niños duermen, a la luz de mi portátil pienso en las palabras de la escritora y pionera Espido Freire en una charla virtual moderada por Marina Beckett y la autora Vanesa Montfort. Contaba Espido que cuando estudiaba no le enseñaron mucho sobre autoras, exceptuando a las más conocidas. A raíz de ello decidió hacer una búsqueda personal y descubrió su conexión con las autoras anglosajonas, como dice ella, quizá porque estudió filología inglesa. Antes de escuchar esa charla mi idea de como participar en este concurso era escribir un relato quizá sobre Emilia Pardo Bazán, ahora que estamos en su bicentenario y en pleno conflicto con la familia Franco y el Pazo de Meirás. Pero las palabras de Espido me dieron que pensar y le di una vuelta de tuerca a la idea original. Ya no sería un relato sobre una autora tan presente en la actualidad, sino que iniciaría mi propia búsqueda. No dudé en buscar entre las autoras gallegas y así descubrí a María Luz Morales Godoy. Sí, reconozco mi desconocimiento e hice un testeo con personas de distinta edad y formación. Fue desconcertante averiguar que muchos no sabían de quien hablaba. Entonces no solo cambió el objetivo de este texto sino la forma, y lo que iba a ser un relato sobre alguna autora todavía muy en vigor, se convirtió en un testimonio sobre el inicio de una investigación.


Sin más dilación, resumo la información que encontré:

María Luz Morales Godoy nació en 1889 en La Coruña, fue escritora y pionera en el periodismo cultural. No se definía como feminista, ella decía «Ni feminismo ni masculinidad. Hombres y mujeres, personas, como Dios nos ha hecho». Sin embargo allanó el trabajo de las mujeres en el periodismo cultural y la escritura. Hay una biografía sobre ella escrita por María Ángeles Cabré en la que explica que María Luz se hizo periodista cultural en la cocina de su casa, pues no había otro lugar en España para que las mujeres pudieran fraguar sus vocaciones.

En tiempos en los que había que escoger entre tener marido o empleo ella no solo escogió lo segundo, sino que estudió Filosofía y letras y decidió ser escritora para poder llegar a convertirse en periodismo. Empezó la carrera de periodismo con la revista femenina Hogar y moda y logró hacerse directora de la misma. A sus 25 años ya era periodista.

En 1923 envía unos ensayos sobre Don Juan y sobre teatro de los niños. Su calidad literaria la lleva hasta el periódico La Vanguardia. El año siguiente, cuando el cine era todavía considerado un espectáculo menor, se hace cargo de las páginas de un género no acreditado, la crítica cinematográfica. Irrumpe así en las páginas del diario su firma en la novedosa sección semanal Vida cinematográfica, con el seudónimo galdosiano de Felipe Centeno. pues considerando la columna una colaboración sin importancia, decide acuñarlo inspirada en un personaje de Benito Pérez Galdós. La periodista pasa a ser una redactora más, la única mujer en la redacción de La Vanguardia. Después pasa a ocuparse de la crítica de teatro, más valorada y mejor vista. Ahí firma ya con su nombre.

Gracias a su talento se incorporó como asesora literaria de la Paramount. María Luz no se limitaba a traducir los textos, sino a escribir los diálogos y adaptarlos a la fonética española. A su vez colabora con el diario madrileño El Sol, el periódico de la intelectualidad, haciéndose cargo de la página femenina La mujer, el niño y el hogar hasta el cierre del mismo.

Preside en Barcelona la Residencia Internacional de Señoritas Estudiantes, en 1931. Se implica en el Conferentia Club de Isabel Llorach y traba amistad con autoras de la talla de Gabriela Mistral, y continúa escribiendo. Con el estallido de la guerra civil, el gobierno de la Generalitat decreta la incautación de algunos periódicos entre los que se encuentra La Vanguardia que queda bajo el control de un comité obrero CNT-UGT constituido el 19 de julio de 1936.

El ocho de agosto el comité del diario decide nombrar directora a María Luz, única mujer de la redacción. Sus representantes van a su casa suplicándole que acepte el cargo. Advertida por sus amigos Carles Soldevila y Tomás Garcés de que era más peligroso decir no que aceptar el puesto, toma su determinación: «Accedo pero con una condición. Conozco perfectamente la técnica del periódico. Tendré cuidado de la marcha de la redacción… Pero si acepto es solo con carácter provisional. En cuanto a la parte política, tiene que llevarla otro. Yo sólo haré periodismo» afirmó. No puedo evitar pensar cuantos periodistas dirán lo mismo a día de hoy.

Al día siguiente las páginas del diario proclamaban su nombramiento: La victoria franquista de 1939 la lleva a permanecer 40 días encarcelada en un convento de Sarrià. El nuevo régimen también la priva de su condición de periodista. En ese momento inicia su exilio interior durante el que, incansable, sigue escribiendo, bajo los pseudónimos de Ariel y Jorge Marineda. Publica una de las primeras historias del cine en castellano y colabora con la Editorial Araluce en la adaptación de varios clásicos para el público infantil dirigiendo la colección Las obras maestras al alcance de los niños, que reunidos de su mano con el propósito de que los lectores dieran, como dijo ella «un sentido nuevo y vivo», son declarados por real orden de utilidad pública.

Esto no se va a quedar aquí. Leeré más sobre la historia apasionante e inspiradora de esta mujer. Creo que la primera mujer que dirige un periódico en este país merece que se ponga en valor de nuevo.

Apago el portátil por hoy, hora de descansar. Todavía en duermevela, las palabras bailan en mi mente, sigo pensando en la figura de María Luz y en una curiosa coincidencia: María Luz Morales fallece el 22 de septiembre de 1980, mi hija Luz nace un 22 de septiembre de hace ya casi cinco años...