James Becket ve cómo se
tambalea su vida cuando su mujer Katy desaparece. A partir de ese momento, el
escritor emprenderá una investigación con la ayuda del rudo detective Frank
Morris que le enfrentará no solo al temor de haber perdido a quien más ama,
sino también al misterio y la crueldad de la magia negra que sacude Brooklyn.
Un túnel que conecta los
mundos; un poder que corrompe las almas. Cuando el mal te arrebata todo, ¿a qué
te aferras?
Opinión:
Hoy os voy a hablar de el
libro «El túnel de Brookyn», novela con la que participa su autor en el
concurso Indie de Amazon 2018. Este libro pertenece al mismo universo que «El
callejón de Jack», pero son historias distintas. No existe un orden de lectura,
podéis empezar por el que más os llame la atención.
Si como yo, eres fiel lectora
de este autor verás su evolución desde su primera novela «El protector: el
poder está en tu mente», pasando por «El callejón de Jack», hasta llegar a «El
túnel de Brooklyn».
Si nos centramos en sus dos
últimas novelas, varias son los factores en común y varias las diferencias:
En el túnel de Brooklyn nos
volvemos a encontrar, con el libro de Jack y la familia Brooks, a la cual
conoceremos mejor tanto en lo que se refiere a aspectos personales de los
personajes como su cruel y sobrenatural método para conseguir sus objetivos…
Una de las diferencias es que
«El callejón de Jack» estaba narrado por el propio protagonista como narrador
omnisciente, en cambio, en «El túnel de Brooklyn» es el propio Becket quien
cuenta la historia en primera persona…
Si bien es verdad que en Jack
caía gran parte del peso de la historia por su gran y cruel carisma, en «El túnel
de Brooklyn» más que un solo protagonista carismático diría que el peso cae en
el juego que da la diferencia de las personalidades de Becket y Frank Morris:
un «inocente» Becket que descubre la maldad que hay en el mundo real a través
de las peores artes oscuras de la mano del perro viejo Frank Morris…
Por otro lado; si bien «El
callejón de Jack» era más macabro, «el túnel de Brooklyn» es más sobrenatural y
policiaco, con una trama muy fluida pero de una manera distinta a «El callejón
de Jack»…
Otro punto a destacar es el
nivel emocional de la historia, pues, aunque no he llegado a las lágrimas (no
soy de lágrima fácil), si despierta ciertas emociones que hacen que el libro
llegue mucho más.
Algo que sin duda gustará
también a los lectores son ciertos guiños que hace Joaquim en esta nueva
entrega, cuándo la leáis sabréis a que me refiero…
Sin duda Joaquim es un claro
ejemplo de que la ilusión, las ganas de aprender y el trabajo duro dan sus
frutos y recompensas…
Recomiendo este thriller
sobrenatural, por todo lo que acabo de describir: misterio, artes oscuras,
acción, emoción; todo eso, más un ritmo trepidante hará que no puedas soltar el
libro hasta el final.
Autor
Joaquim Colomer Boixés, nació en Ripoll e3l 31 de marzo de 1982. Desde su infancia siente fascinación por el género de la ciencia-ficción y sucesos paranormales, sobre todo relacionados con el fenómeno ovni.
Es en la adolescencia cuando surge su vocación como autor, pero no escribirá su primera novela hasta los 31 años "El protector" .
Con su segunda novela "El callejón de Jack" participó en el concurso de Amazon para autores indie en 2017 y quedó entre los más populares.
Mientras nos llegan sus nuevos proyectos aprovechad para leer esta nueva historia que seguro llegará más lejos aún que la anterior.
Los lectores, además de leer y opinar sobre sus libros, no olvidéis su activo grupo de Facebook "Libros, lectores, escritores y una taza de café" ¡Es una mina de talento!
¡Con ganas de ver ya tus
próximos proyectos Joaquim! ¡Mucha suerte en el concurso!
Cuando Iris murió Anastasia
pensó que no le quedaba nadie más en el mundo. Conocer sus orígenes la embarca
en una loca misión suicida en busca de unos artefactos mágicos para terminar
con un mal que pretende aniquilar a todos los seres sobrenaturales del planeta,
los mismos en los que jamás había creído…
El peculiar aquelarre al que
casi le habían obligado a pertenecer fue convirtiéndose en su nueva familia…
Opinión:
Cuando empecé la lectura de
esta novela coincidieron varios factores: Por un lado tenía curiosidad por leer
a Gema y hacía tiempo que quería leer sobre la Wicca. El libro sin duda me ha
sorprendido para bien: Gema te atrapa en un mundo de fantasía que bien puede
recordarte a series como embrujadas (sin serlo), lleno de seres mágicos como
ondinas y duendes, en el que te sumerges de la mano de nuestra protagonista
Anastasia. Sin duda el buen humor destaca en la novela, es una buena herramienta
para los personajes en los momentos más difíciles y sacará más de una sonrisa
al lector. Como buena historia tiene también su dosis de amor, sin que te
suba el azúcar, eso sí. El misterio de la vida de Iris y las aventuras en las
que se ve envuelta nuestra protagonista con su nueva familia en las que os
encontraréis más de un sobresalto, nos dan la mezcla perfecta de acción y
misterio que hará que te lo leas en un plis plas.
En resumen recomiendo este
libro por la pluma visual de la autora que hace que se lea con total rapidez,
su potente mensaje de no rendirse jamás y por la buena sensación que te deja al
terminar de leerlo. Una trama que engancha y en la que encontrarás carismáticos
personajes, seres mágicosy conjuros;
además de valores como la amistad, el amor y el más poderoso de todos: la
fuerza de voluntad lo puede todo…
En vuestra voluntad lectores,
está la oportunidad de descubrir a una autora que no os dejará indiferentes.
Gracias a la autora por la
oportunidad de leerla y su paciencia. Que conste que he tardado en leerla por falta de tiempo, pero se lee muy rápido y muy bien. Es una lectura perfecta para esta noche de luna roja.
Os seguiré contando, como
siempre, desde este blog…
Hoy tengo el placer de compartir con vosotros una entrevista que he realizado al escritor Luis de los Llanos Álvarez, gracias a la cual, espero, conozcáis un poquito mejor al autor y su obra. Seguido de la entrevista, os dejo la reseña de una de sus novelas «Cromañón», que espero os sirva de reflexión sobre el panorama editorial actual y a la vez os transmita ganas de leer la novela...
¿Quién es Luis
de los Llanos Álvarez? ¿Cuáles son sus sueños y sus miedos?
Difícil cuestión. Responderé con una frase leída en
algún sitio: soy un aprendiz de todo y maestro de nada. Un eterno aspirante a
vivir de mis novelas.
¿Qué es para
ti la literatura? ¿Recuerdas tu primera lectura?
Diré que la literatura es la luz de la vida. La prueba es que alguien inventó un
lenguaje para que los invidentes pudiesen leer. Leyendo la vida es más, más de
todo, añádase el calificativo que se prefiera.
Me recuerdo muy niño leyendo un tebeo de Hazañas
Bélicas. Enseguida los tebeos no fueron suficiente y comence con los clásicos:
Julio Verne, Alejandro Dumas, etc.
¿Cuáles son
tus autores favoritos? ¿Crees que te han influenciado a la hora de escribir?
Más que autores yo hablaría de títulos. ¿Quién no ha
disfrutado con Las minas del rey Salomón, o Ben Hur, o El conde de Montecristo?
Pero no eludiré la pregunta, del autor que más títulos he leído es Sven Hassel
y sí, me gustaría ser capaz de construir personajes tan sólidos y carismáticos como
él.
¿Cuándo te
diste cuenta de que querías dedicarte a escribir? ¿Conservas tu primer escrito?
Cumplí mi servicio militar lejos, muy lejos de la
mujer que amaba y le dediqué un tormentoso diario, un cúmulo de reproches, anhelos
y llantos memos que afortunadamente quemé el día antes de licenciarme. No
obstante aún tardé casi veinte años en escribir mi primera novela ALBINO. Un
relato de ciencia ficción que permanece enterrado en un cajón.
¿Por que tienes tu primera novela guardada en un cajón?
No sé si he comentado ya en alguna
respuesta que una faena monótona y alienante ayuda en la creación literaria, en
tanto que te facilita la imprescindible evasión. Yo era, soy, barnizador, un
trabajo invariable y repetitivo. Y un día me puse a imaginar una nave
extraterrestre vagando por la galaxia con la misión de hallar a Dios o en su
defecto al individuo más parecido posible. Captan la emisión de un programa de
TV en la que aparece un santón hablando de redención y tal y le siguen hasta lo
que ellos interpretan como un monasterio o recinto sagrado y abducen al
individuo mejor servido. ¿Cómo iban a saber ellos que se trataba de un
manicomio y que se llevaban al loco más peligroso? Esta es la trama de ALBINO, mi
primera novela. Y sí, yace en un cajón a la espera de una editorial que le
dedique algo de atención. ¿La publicaría? Sí, claro, hace dos meses me
ofrecieron publicarla en tres partes, pero el trato no me convenció.
¿Cuántas novelas
has publicado hasta ahora?
En 2018: AURORA LA VASCONA, una novela histórica en
torno a la madre del califa Hixem II.
En 2017: MARRANOS, una novela histórica sobre la
expulsión de los judíos en 1492.
UN PLAN DE MIERDA, una novela negra en la que un
empleado desvalija su propia sucursal.
En 2016: MAR DE ARAL, una novela negra sobre un grupo
de eco-terroristas.
CROMAÑÓN, una historia de amor en el Paleolítico.
En 2012: CINCO REINOS, una novela histórica sobre la
Batalla de las navas de Tolosa de 1212
CARNE DE GALLINA, en la que relato la Guerra de
Marruecos desde 1909 hasta 1927
En 2009: ALESIA, novela histórica acerca de la V Guerra
de las Galias.
UN VAMPIRO VEGETARIANO, una novela corta de vampiros.
¿Cómo ves el
panorama editorial actual? ¿Tu experiencia ha sido positiva?
Creo que autores y editores hemos perdido el rumbo.
Los primeros queremos publicar a toda costa y los segundos han perdido el
oficio en las ánsias de topar con un Harry Potter que les saque de pobres y la
mayoría no pasan de mediocres. Entre unos y otros hemos abierto la fosa de la
autopublicación sin mesura, que más pronto que tarde engullirá al mundo
editorial.
¿Te parecen
buena herramienta las redes sociales para ayudar a un autor a darse a conocer?
Sí. Hace veinte años cuando los editores cumplían su
papel y editaban novelas cuidadas y respaldadas por un mínimo talento de los
autores, se podía confiar en el boca oreja para la venta. Hoy si no destacas en
las redes sociales no vendes una escoba y así y todo es muy difícil.
Háblanos de
Cromañón, ¿por qué decidiste situar una novela en el paleolítico superior?
CROMAÑÓN es un intento, uno más, por mi parte de
escribir una novela romántica. Imaginé a Adan y Eva en el Paraíso, de hecho la
novela la titulé: ADAN ENAMORADO. Pero para ser honrados diré que no lo
conseguí. Lo situé en la Prehistoria para aprovechar el hueco mercantil dejado
por la saga del Clan del oso cavernario, y en el paleolítico superior porque es
el lindero entre la piedra tallada y la piedra pulida, el hombre compagina la
caza y la recolección con la agricultura y la ganadería. Un tiempo de tránsito.
¿Cómo ha sido el proceso de investigación para documentarte sobre el Paleolítico superior?
Ciertamente el momento exacto para
situar una novela, no histórica, carece de excesiva importancia y en el caso de
la Prehistoria la cantidad de documentación a repasar, leer y estudiar era
abrumadora. Pero yo tenía muy claro que en la novela tenía que expresar un
tiempo de cambio, porque la Humanidad se luce en los cambios, lo que no siempre
es para bien.
Empollé en particular los estudios
y descubrimientos sobre Atapuerca. En la novela aparecen los Sin-nombre, y yo
los imaginé como los últimos Neandertales devorados por los Cromañones. El
canibalismo es una de las constantes en los fósiles de dicho yacimiento y es
comprensible. Mi idea era expresar que el hombre desde muy temprano era sobre
todo práctico y no me negaréis que es infinitamente más práctico cazar a un
vecino desprevenido para cenar que no a un huidizo gamo o a un peligroso
bisonte.
¿Qué les
dirías a los lectores para que se animen a leerla?
Que disfrutaran de unas horas de solaz y recreo.
Aunque la editorial la ha retirado del mercado y hasta que no vuelva a publicarse…
¿Cuáles son
tus futuros proyectos?
Estoy trabajando en una novela negra centrada en la
España de los años 50.
Opinión:
Hoy es la primera vez que os hablo de un libro que ya no
está la venta.
Cromañón Es una historia de amor situada en el Paleolítico superior,
como bien dice su autor, en un momento de tránsito para la humanidad…
Sin duda además del género en el que encuadra la historia,
la época en la que sitúa el libro es otro de los atractivos de esta novela,
época que está investigada por su autor, no es un mero escenario llamativo…
Conoceremoslas
costumbres y la vida en la época a través del clan al que pertenecen Ju-pe y
O-ga y las desventuras que sufrirá el protagonista para intentar conseguir el
amor de su amada…
También quería hablar sobre el ritmo de la novela, pues no
es el ritmo vertiginoso al que muchos de los grandes betsellers nos tienen
acostumbrados, sino que es un libro para leer tranquilamente, sin prisa, y eso lectores
como yo lo agradecemos…
También hay sitio para el sentido del humor.
He disfrutado leyendo este libro y me he sentido transportada a otra época.
En conclusión, es una novela que debe tener su sitio en el mercado. Su situación refleja parte de lo que el mismo autor nos comenta, pero no todo es negro en la situación editorial actual. La realidad es que hay autores y libros como «Cromañón» que merecen la pena, y editoriales que dan merecidas oportunidades. Vivimos malos tiempos para la cultura, y pienso que tanto escritores como editores y lectores deberíamos estar más unidos que nunca para que la literatura tenga el espacio que se merece..
Desde aquí animo a su autor a que la reedite, pues, aunque aunque
quizá no será nuevo Harry Potter, merece su hueco en este mercado literario… Para terminar, quiero agradecer a Luis de Los Llanos su amabilidad al cederme un ejemplar en papel de «Cromañón» y su original dedicatoria, que me ha hecho sonreír. Recomiendo a este autor, lo seguiré y comentaré en este blog.
Luna creciente en la noche en que Luz cumple diecinueve
meses. Luna creciente en la que Luz ve por primera vez una lluvia de estrellas,
las líridas, la luna y las estrellas.
Su cuento preferido habla precisamente del brilla
brilla: cuenta que una estrella cae del cielo, y sin el brilla brilla de las
estrellas nadie puede dormir.
A Luz le pasa justamente lo contrario, con el brilla
brilla de las estrellas comienza una nueva vida, Surgen los grandes porqués…
Con el brilla brilla de las estrellas Luz ya en casa no puede dormir, y con
cierta frustración, mira al techo, sin el brilla brilla no puede dormir…
Una nueva etapa comienza para Luz y para sus padres.
Ellos miran al firmamento de manera muy distinta, pues aunque saben que ni
Hades ni Perséfone les devolverá a los que ya no están, miran al brilla brilla
como si fuera un lenguaje escrito solo para ellos…
Sonia de pequeña pensaba que cuando alguien se
marchaba del mundo terrenal, iba a vivir dentro de una estrella la cual
imaginaba como una gran bola luminosa en la que nuestros seres queridos nos observaban
desde el más allá …
Y quien sabe, quizá el brilla brilla es el mensaje que
nos envían desde las estrellas…
«10 horizontes para una tierra de versos» es el nuevo poemario de Avelina Chinchilla. A través de sus poemas conoceremos sus sueños, sus miedos, sus vocaciones y su gran compromiso social.
Avelina nos sumerge con este poemario en su microcosmos, nos
abre su alma y descubre sus pasiones, sus temores, sus nostalgias,
sentimientos tan viscerales como el amor, la maternidad y la nostalgia ante la pérdida,su pasión por el arte, la preocupación por la naturaleza y el
compromiso social…
Ya os había hablado de sus cuentos en una ocasión, y sí en
los relatos era más analítica, aquí vemos el mundo a través de sus sentimientos. Avelina nos ofrece diez horizontes por los que viajar a través de una tierra de versos, un viaje de toda una vida...
Así como en el libro de relatos comenté que me habría
gustado alguna nota explicativa, en este poemario no es necesario, la poesía
habla por sí misma, nos transmite sus emociones, llega hasta el corazón del lector sin necesidad de añadir nada más… Avelina es una gran autora que poco a poco va creciendo y merece ser muy leída. Recomiendo su poesía, perfecta para leer en un momento de paz, sin prisa pero sin pausa. Una poesía que emociona, que llega. Al leer sus poemas, ves como poco a poco se va dibujando una vida como si de un paisaje se tratase. El tiempo pasa, y en este mundo en el que va todo tan aprisa que nos deshumanizamos dejándonos llevar por la vorágine, Avelina se para a reflexionar, y nos regala una gran lección: ni se puede vivir en el pasado, ni se puede ir tan aprisa. Cuando nos hace falta, tenemos que parar para coger aire e incluso plasmar lo que sentimos con la pluma, para poder asimilarlo y dejar fluir de nuevo...
Lo mejor, la buena sensación que te queda al terminar de leerla...
Lo «peor» que te adentras tanto en su mundo interior que no quieres que el libro termine. Es un honor que sea autora Tierra.
Os recomiendo sin duda este poemario, por lo bonita que es su poesía y la lección de vida que nos da. ¡No demores su lectura! ¡Leerla es un placer!
Autora
Nació en Valencia el un diecisiete de octubre de 1958, aunque reside en Sant Joant d’Alacant. Es médico especialista en Microbiología Clínica. Ejerce desde el año 1986 en el seno del sistema público de salud. Una enfermedad, actualmente superada, le retiró temporalmente de la actividad laboral. Ese obligado paréntesis fue el germen para que floreciera su afición a escribir. Comenzó con poemas y relatos cortos. Con uno de estos últimos «Teresa» quedó finalista en el I Certamen de Relatos Nitecuento, publicado en el libro La Antología del Certamen (2002). Al año siguiente publicó su primer libro de poemas El Jardín Secreto (Sociedad de Nuevos Autores). En 2008 participó en 30 poéticas (Lord Byron Ediciones) con los poemas «No soy una estatua de piedra» y «Beethoven». Es autora de un segundo poemario «Paisajes propios y extraños». «La luna en agosto » es su primera novela. Destaca también su reciente libro para el público juvenil «El inspector Tontinus y la nave alienígena». Además de escribir, novela, relatos y poesía, administra el blog La luna en agosto: https://lalunaenagosto.blogspot.com/
Hoy tengo el honor de compartir con vosotros esta entrevista que he realizado a José Carlos Valverde Sánchez, de Morón de la frontera (Sevilla). Es filósofo, escritor, columnista, polemista y colaborador en el programa de radio de la cadena SER «Ser Literarios». Con motivo de la próxima publicación de su libro «Nostalgia: 22 poemas de abril» hablamos de sus sueños, sus miedos, sus grandes vocaciones, también de la polémica y por supuesto, de la poesía...
¿Quién es
José Carlos Valverde Sánchez? ¿Cuáles son sus sueños y sus miedos?
Me tocó ser trabajador, porque en el reparto de la
genialidad llegué tarde. No soy un genio, nunca lo fui. A los ilusos como yo,
que tratamos de alcanzar nuestras metas, no nos queda otra: trabajo.
Mi sueño es ver crecer a mi hija. Mientras eso va sucediendo
me dedico a vivir. Escribo, leo, duerno, bebo. Soy extremadamente pasional. Del
mismo modo, la imposibilidad de hacerlo y el desorden de lo anterior, son todos
mis miedos.
Eres
filósofo, colaborador de «Ser literarios»en la cadena Ser desde Morón de la Frontera, escritor, ¿cómo se
concilian todas esas profesiones con la familia?
Con su apoyo. Es fundamental para todo. Sin la familia, ni
siquiera la filosofía tendría sentido. Es lo más importante que existe.
Generalmente le resto horas al sueño. Trato siempre, a veces
sin éxito, de tener marcadas unas horas de trabajo. Pero en este sendero
literario hay que ser muy flexible. Demasiado. Prefiero escribir por la mañana,
por ejemplo, llevo años haciéndolo. Intento llevar una vida normal. Es difícil
en cualquier caso.
Háblanos de tus vocaciones, ¿por qué te decidiste por la filosofía a la hora de estudiar
una carrera universitaria?
Siempre tuve claro que lo mío eran las letras. Elegí la
filosofía por mero placer. Soy de esas personas que se morirán estudiando.
Mientras tenga salud, y desgraciadamente dinero, seguiré formándome.
Y la radio,
¿cuáles fueron tus inicios? ¿y cómo definirías tu etapa actual en Ser
literarios?
Fue azar. Cuando publiqué mi primer libro, el director
editorial, Jesús Sánchez, mi compañero hoy en las ondas y pilar fundamental en
mi actividad literaria, me entrevistó como un invitado más. Corría el año 2013.
Entonces existía un espacio llamado “Leer para creer”, que por cierto seguía
con gusto.
Curiosamente no hablamos nada sobre el programa. Nos ceñimos
a la presentación del libro, que sería días más tarde.
Al cabo de unos meses recibí un correo de la dirección. Me
ofrecía colaborar con una pequeña reseña literaria al final del espacio. Acepté
de inmediato.
Fueron pasando los años y en el 2016 cambiamos un poco el
formato. Ahí nace SER literarios. Y comienzo también como columnista en la
cadena.
Otra faceta
tuya es sin duda polemista, pues las opiniones que das últimamente se ven
envueltas en la polémica, ¿crees que hay libertad de expresión real? ¿qué papel
juega la sociedad en la presunta libertad de expresión?
La libertad de expresión está perseguida por todas partes.
El concepto, a veces, falla. Es cierto. Quiero pensar que la transición ha
tenido parte de culpa, que no es cosa de cuatro pajilleros que deciden
machacársela a costa la indignación absurda. Un país que se acostó en dictadura
y que, al abrir los ojos, se despertó en democracia… Tenemos una historia
peculiar y difícil de asimilar.
La libertad de expresión está herida. No hay duda. Pero si
el pueblo quiere libertad de expresión, aunque sea perseguida, habrá libertad
de expresión. Tal como decía Orwell.
Los nuevos censuradores no son otros que los antiguos
censurados. Los que sufrían la represión. Es inexplicable. La libertad de
expresión para ese sector no es un derecho, sino una cuestión ideológica. Si
estás con ellos tendrás libertad de expresión. Si no irás a la hoguera. Son
inquisidores del siglo XXI.
Hace unos meses mi nombre saltó en el Pleno del Ayuntamiento
de mi localidad. El motivo no era otro que una opinión sobre la ideología de
género que redacté para un medio de comunicación. El objetivo, simplemente,
censurar mi comentario y que fuese reprobado por el gobierno local. ¡En pleno
siglo XXI alguien le pide al poder que me cierre la boca! Mientras contesto la
entrevista pienso en los juicios de Salem, en la dictadura franquista. Es un
golpe ridículo al estómago de la sociedad actual.
Afortunadamente no lo consiguió. Aunque en ningún momento me
planteé pedir disculpas. No lo haré jamás. Es ridículo.
En tu
columna semanal reflejas tus opiniones y las polémicas correspondientes,
cuéntanos cuando surge y a raíz de que, ¿fue a causa de un hecho en concreto, o
un cúmulo de situaciones?
Siempre he sido un tipo inquieto. Muy pasional. Creo que
todo escritor tiene un halo de responsabilidad y está obligado a cumplir con la
sociedad.
Hay escritores que prefieren mostrar en sus textos su carné
de la moralidad, eligen exponer constantemente lo buenas personas que son. Ese
sector buenista es el más egoísta y
narcisista de todos. Analiza ese oleaje social y se sube rápidamente. Entiendo
que es lo más fácil, una moda. Y eso le llena el bolsillo de euros, que al
final es lo que cuenta. Jamás darán una vuelta de tuerca a nada, no
aportan.Pero su careta dice: “soy buena
persona”, y eso vende. Son listos. En el amor y la (literatura) guerra todo
vale.
Yo no, yo soy un verdadero hijo de puta. Me gusta serlo.
Cuando veo las cosas demasiado claras me alejo, empiezo a dudar. Reflexiono. Leo,
investigo. Me intereso. Mi lugar está en la incertidumbre. No me van las mentes
parciales y a la carta. Esas que solo denuncian según su beneficio ideológico.
Esos moralistas son capaces de hablar de las necesidades de Oriente, pero
olvidan al vecino del quinto que le acaban de cortar la luz y tiene dos hijos.
No es justo. Todas estas cosas me rondan la cabeza cada vez que escribo una
columna de opinión.
Dentro de
poco sale publicado tu próximo poemario «Nostalgia: 22 poemas de abril» con la
editorial círculo rojo, ¿qué es para ti la poesía?
La poesía es la forma más hermosa de verosimilitud que
existe. Decía Aristóteles que la historia cuenta lo que sucedió, la poesía lo
que debió de suceder. Y eso es fascinante. Ese momento único, de enfrentarte al
papel en blanco, te hace sentir como una especie Dios. Me gusta esa sensación.
Reconozco que no soy un escritor de poesía, aunque he
escrito mucha en mis inicios. Pero la respeto demasiado. Soy un prosista casi
radical. Mi poemario está escrito en prosa poética, un género prácticamente
moderno que se asemeja mucho al microrrelato. Existen muchas teorías que
tratan, sin éxito, de diferenciar una cosa de otra. Es casi imposible.
Cuando hablo de mi próximo trabajo no lo siento como un
poemario. Me he tomado la libertad de bautizar mis textos como canales en prosa
poética. Quizá sea una manía, o una estupidez, pero siento esta obra como un
túnel de sensaciones. Un viaje hacia el color.
No es la
primera vez que publicas en círculo rojo, ¿cómo es la experiencia de publicar
con la editorial líder de autoedición del país?
Es humana y cercana. Me gusta sentir el respaldo del editor.
Cualquier escritor lo necesita, desde luego.
Creo, sinceramente, que la autoedición es el futuro. Nadie
mejor que tú para pelear por tu trabajo. Decides, trabajas en tu propio
proyecto más allá de la escritura, te involucras al máximo, y formas parte del
proceso en todo momento. Es importante, y enriquecedor, ir paso a paso y
conocer el funcionamiento de cada fase en la edición.
He tenido varias ofertas de edición para publicar con otras
editoriales, y no lo descarto en un futuro, pero soy leal a mi experiencia. Me
fue bien con mi anterior trabajo y espero que sigamos en esa senda. Aunque
siempre estoy abierto a escuchar.
Si los poetas antes eran perseguidos, hoy en
día parece que es la asignatura pendiente de los lectores, ¿por qué crees que
ocurre?
No lo sé, imagino que las tendencias también afectan al
lector. Como todo. Ya sucedió en este país con el teatro, que ha recuperado un
gran número de lectores afortunadamente.
Quizá el relato corto y las obras breves han tomado cierta
ventaja en detrimento de la novela rocosa y la profundidad de la poesía. El
golpe rápido y certero está de moda. Prueba de ello es el auge de las series.
La vida marca una velocidad y el lector forma parte de esta espiral de sucesos
vertiginosos. Todo tiene que ir muy rápido. La poesía requiere profundidad,
tranquilidad, calma… Tal vez esté ahí la diferencia. No lo tengo del todo
claro.
Este nuevo
poemario es muy personal, sin duda escribir es de las mejores terapias que
existen y así lo reflejas, ¿qué les dirías a los lectores para que se animen a
leerlo?
Que se atrevan a reflexionar. Que acepten las despedidas y
los encuentros como ciclos personales. Hablar de tabúes es perder cierto miedo
a la vida y, también, a la muerte. Pero sobre todo significa ser libre. Es muy
difícil, porque cuesta demasiado decir adiós.
Este poemario es de todos los lectores. Está escrito para
que cualquier persona lo haga suyo. Se describen historias mundanas,
cotidianas; despedidas y encuentros; tristezas y alegrías; oscuridad y luz.
Cualquiera verá reflejada su historia. Tiene una forma y estilo extremadamente
versátil.
Para terminar quiero agradecer a José Carlos Valverde Sánchez la entrega y sinceridad a la hora de responder a las preguntas de esta entrevista.
Reseña:
La vida es un ciclo constante que pasa por todas las vivencias y emociones. No hay nada más trágico que la pérdida de un ser querido, es algo que no se olvida pero se acepta con un halo de nostalgia que te acompaña toda tu vida. Por la contra, nada más mágico y maravilloso que un nuevo nacimiento, el relevo.
La vida es así, hecha de luces y de sombras. de momentos trágicos y momentos maravillosos. Tenemos toda la vida para aprenderlo. Dice Jostein Gaarder que no se puede entender una cara de la moneda sin aceptar que existe otra, y así es.
Un proceso de aprendizaje que se ve reflejado en este precioso libro a través de sus canales poéticos; pequeñas joyas que sacan a relucir los ciclos constantes de la vida: de la oscuridad a la luz, del solsticio del frío y oscuro invierno a la llegada del calor y la luz.
El libro, cargado de lirismo y acompañado de las hermosas ilustraciones Paco Ortega, nos muestra la catarsis que vivió el propio autor para llegar al aprendizaje de que la vida es un ciclo sin fin.
Recomiendo este libro, muestra de la valentía y generosidad del autor porque es un libro que te invita a reflexionar y te facilita el aprendizaje de la vida.
Su autor nos habla de sentimientos muy profundos. Algunos de ellos hoy en día se han desnaturalizado hasta el punto de que la gente se esconde en sí misma y se han convertido en grades tabúes.
José Carlos nos hace ver la importancia de trabajar la importancia de trabajar hasta aceptar y canalizar estos sentimientos, pues solo después de ver la oscuridad se aprecia mejor la luz.
Por último, quiero dar las gracias a su autor por darme la oportunidad de descubrir este libro y permitirnos a todos entrar en su corazón.
Normalmente, las personas tendemos a ocultar nuestros sentimientos, por miedos y vergüenzas, pero cuando nos abrimos a los demás, la realidad es tan fuerte que traspasa y las personas responden de forma maravillosa.
Nada más que desearle todo el éxito del mundo e invitaros a leer a José Carlos Valverde Sánchez, no os defraudará.
Concluyo compartiendo con vosotros un fragmento de «Nostalgia: 22 poemas de abril»
Catorce autores se han reunido en esta antología para rendir
homenaje a la ciencia ficción. Catorce autores para quince relatos donde se mezclan
los géneros y se funde lo clásico con lo moderno componen esta perfecta
sinfonía…
Comentario:
Soy muy fan de las antologías y esta es de mis preferidas.
El género es de mis predilectos, y es la antología de ciencia ficción que
precisamente me ha dejado más la sensación de estar leyendo buena ciencia
ficción. Como suele pasar en las antologías, algunos autores son más conocidos
que otros, como en el caso de Tony Jiménez, a quien hago mención especial,(sin desmerecer a los demás) y otros no
tanto, y es que una antología sirve no solo para que el lector descubra nuevos
autores en potencia sino para que los propios autores se descubran a sí mismos…
Por tanto, recomiendo esta antología que he leído con muchas
ganas y mucho gusto y agradezco a su editor la amabilidad que ha tenido y su
paciencia.
Es muybuena lectura
tanto como para los fans del género y para los que quieran iniciarse en la
ciencia ficción.
Seguiremos a este editor y sus autores de cerca, como
siempre, en este blog…
Autores:
«Concierto de cuerda en RE menor» de Álvaro de la Riva Hengstenberg
«La noche de los gólems priápicos» de Ana Morán Infiesta