sábado, 3 de julio de 2021

Grupo Tierra Trivium pública El innombrable, de Gustavo Forero

El 1 de julio salió a la venta El innombrable, la última novela de Gustavo Forero, publicada por Grupo Tierra Trivium en la colección Sangre y tinta.


Gustavo Forero nacido en Pamplona, Colombia en 1967 es abogado, literato, crítico, editor y profesor. Es doctor Cum Laude en Literatura por la Universidad de Salamanca y magíster en Études Romanes de la Universidad de la Sorbona (París IV). Obtuvo el premio a la Investigación de Mayor Impacto de la Alcaldía de Medellín (2016) por su trabajo La novela de crímenes en América Latina: un espacio de anomia social (Siglo del Hombre, 2017) y el Premio a la Investigación de la Universidad de Antioquia (2014) por La anomia en la novela de crímenes en Colombia (Siglo del Hombre, 2012). Asimismo, fundó y dirigió durante diez años el Congreso Internacional de Literatura Medellín Negro. 


El innombrable es su tercera novela, una lectura deconstructiva de la historia nacional, una narración trepidante que puede ubicarse entre la novela negra, la novela histórica y la denuncia social.


Sinopsis:


Un país con un gobierno corrupto, un pueblo cansado de la explotación y la represión. 1977: el Paro Cívico Nacional en Colombia deja más de cincuenta muertos, cien heridos, numerosos desaparecidos y más de cuatro mil detenidos. Margarita Castro es madre de familia, secretaria del Seguro Social y líder sindical. Junto con algunos de sus copartidarios, es detenida, violada, torturada y estafada por miembros de la Policía Militar. Desde una redada espectacular, recuerda su historia. Tiene muchos deudos militantes en su haber, incluidos un anarquista, tres poetas y su marido que por una rara profecía la halan al mundo de los muertos. Ella quiere hacer justicia, pero… ¿Quién es el responsable de su viacrucis? ¿Quién es el Innombrable? ¿Qué papel juegan la CIA y el Plan Cóndor en este asunto? El Innombrable es una lectura deconstructiva de la historia nacional, una narración trepidante que puede ubicarse entre la novela negra, la novela histórica y la denuncia social.


Gustavo Forero, reside actualmente en la ciudad de Alicante, hará la presentación oficial de El innombrable en la mítica Semana Negra de Gijón, de la mano de Ángel de la Calle, y en la I edición del festival internacional Alicante Noir.

La estirpe. Autobiografía de un monstruo de Eduardo Boix

 


El escritor y crítico literario Eduardo Boix publica La estirpe. Autobiografía del monstruo con la editorial Ediciones del viento, una investigación sobre el origen de la maldad humana.


Eduardo Boix es conocido por su labor como gestor cultural y como crítico literario, ha colaborado en revistas como Qué leer, es subdirector y cofundador de Letras en vena y colabora en Revista 17 musas. Como autor ha escrito tanto poesía como novela, adentrándose con La estirpe. Autobiografía del monstruo. en el ensayo y la autoficción.


La portada de este libro es un reclamo perfecto para la lectura que nos espera, el monstruo creado por nosotros mismos hecho a nuestra semejanza ya nos da muchas pistas de lo que nos vamos a encontrar en estas páginas.

La estirpe es un ensayo sobre los límites de la humanidad, de sus luces y sus sombras. Es una investigación que va desde fuera hacia adentro. Por sus páginas desfilan los monstruos más crueles de nuestra sociedad como Antonio Anglés, José Bretón, Charles Manson o Ricardo Barreda, y algunos que por diferentes motivos conoció el propio Eduardo, como el conocido caso de Óscar Morales. Falta Tomás Gimeno en su lista, pues este libro fue escrito antes de que descubriéramos a este nuevo monstruo. Eduardo sabe que los monstruos siempre están al acecho y nos recuerda que en el momento más inesperado, los monstruos aparecen y nos hacen descender a los infiernos.

La literatura siempre está presente, es su refugio y autores como Sergio del Molino, Emmanuelle Carrére o Javier Cercas desfilan también como faros que guían en la oscuridad.

Eduardo intenta exorcizar sus mayores fantasmas que son grandes tabúes en la sociedad y como el suicidio,el duelo y la losa de la culpa, La literatura una vez más ilumina las tinieblas y evoca las muertes injustas de grandes autores como Virginia Woolf, Sylvia Plath, Primo Levi o Reinaldo Arenas, que le ayudan analizar y tratar de comprender lo vivido.

Además de ensayo sobre la maldad y autoficción es metaliteratura,  La estirpe de otros libros a los que no dudaremos en apuntar para leerlos más adelante, comprobar la relación que hace el autor y sobre todo, disfrutar de buena literatura. 

La estirpe. La autobiografía de un monstruo es más que un libro de autoficción. Estas páginas catárticas pueden servir de mucha ayuda si cae en las manos adecuadas. Los libros si llegan a uno en el momento y lugar exactos no solucionan, pero ayudan. Cuando algo se escribe, se materializa, se vuelve real, y eso Eduardo lo sabe muy bien, por eso trata de «ponerle nombre» a su propio monstruo en este libro, porque sabe que nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo.

Para ponerle nombre Eduardo indaga en su memoria, partiendo de los mayores fantasmas de su infancia, El autor de La estirpe reflexiona sobre la dualidad humana para encontrar el origen de de su propio monstruo. Y desde luego que no veo al monstruo que busca. No existe ningún paralelismo entre sus fantasmas y los monstruos que muestra en estas páginas. Ellos no han tenido límites, Eduardo supo acabar con sus fantasmas aceptándolos. Me quedo con estas palabras de La estirpe que encierran para mí, la esencia de este libro:

«La vida me ha enseñado que los demonios hay que sacarlos fuera. Mostrarlos a la luz que se fundan con ella. Los demonios se queman con la luz»

sábado, 13 de marzo de 2021

María Luz Morales. Periodismo a fuego lento.

 

En el valle, ya en la noche, mientras los niños duermen, a la luz de mi portátil pienso en las palabras de la escritora y pionera Espido Freire en una charla virtual moderada por Marina Beckett y la autora Vanesa Montfort. Contaba Espido que cuando estudiaba no le enseñaron mucho sobre autoras, exceptuando a las más conocidas. A raíz de ello decidió hacer una búsqueda personal y descubrió su conexión con las autoras anglosajonas, como dice ella, quizá porque estudió filología inglesa. Antes de escuchar esa charla mi idea de como participar en este concurso era escribir un relato quizá sobre Emilia Pardo Bazán, ahora que estamos en su bicentenario y en pleno conflicto con la familia Franco y el Pazo de Meirás. Pero las palabras de Espido me dieron que pensar y le di una vuelta de tuerca a la idea original. Ya no sería un relato sobre una autora tan presente en la actualidad, sino que iniciaría mi propia búsqueda. No dudé en buscar entre las autoras gallegas y así descubrí a María Luz Morales Godoy. Sí, reconozco mi desconocimiento e hice un testeo con personas de distinta edad y formación. Fue desconcertante averiguar que muchos no sabían de quien hablaba. Entonces no solo cambió el objetivo de este texto sino la forma, y lo que iba a ser un relato sobre alguna autora todavía muy en vigor, se convirtió en un testimonio sobre el inicio de una investigación.


Sin más dilación, resumo la información que encontré:

María Luz Morales Godoy nació en 1889 en La Coruña, fue escritora y pionera en el periodismo cultural. No se definía como feminista, ella decía «Ni feminismo ni masculinidad. Hombres y mujeres, personas, como Dios nos ha hecho». Sin embargo allanó el trabajo de las mujeres en el periodismo cultural y la escritura. Hay una biografía sobre ella escrita por María Ángeles Cabré en la que explica que María Luz se hizo periodista cultural en la cocina de su casa, pues no había otro lugar en España para que las mujeres pudieran fraguar sus vocaciones.

En tiempos en los que había que escoger entre tener marido o empleo ella no solo escogió lo segundo, sino que estudió Filosofía y letras y decidió ser escritora para poder llegar a convertirse en periodismo. Empezó la carrera de periodismo con la revista femenina Hogar y moda y logró hacerse directora de la misma. A sus 25 años ya era periodista.

En 1923 envía unos ensayos sobre Don Juan y sobre teatro de los niños. Su calidad literaria la lleva hasta el periódico La Vanguardia. El año siguiente, cuando el cine era todavía considerado un espectáculo menor, se hace cargo de las páginas de un género no acreditado, la crítica cinematográfica. Irrumpe así en las páginas del diario su firma en la novedosa sección semanal Vida cinematográfica, con el seudónimo galdosiano de Felipe Centeno. pues considerando la columna una colaboración sin importancia, decide acuñarlo inspirada en un personaje de Benito Pérez Galdós. La periodista pasa a ser una redactora más, la única mujer en la redacción de La Vanguardia. Después pasa a ocuparse de la crítica de teatro, más valorada y mejor vista. Ahí firma ya con su nombre.

Gracias a su talento se incorporó como asesora literaria de la Paramount. María Luz no se limitaba a traducir los textos, sino a escribir los diálogos y adaptarlos a la fonética española. A su vez colabora con el diario madrileño El Sol, el periódico de la intelectualidad, haciéndose cargo de la página femenina La mujer, el niño y el hogar hasta el cierre del mismo.

Preside en Barcelona la Residencia Internacional de Señoritas Estudiantes, en 1931. Se implica en el Conferentia Club de Isabel Llorach y traba amistad con autoras de la talla de Gabriela Mistral, y continúa escribiendo. Con el estallido de la guerra civil, el gobierno de la Generalitat decreta la incautación de algunos periódicos entre los que se encuentra La Vanguardia que queda bajo el control de un comité obrero CNT-UGT constituido el 19 de julio de 1936.

El ocho de agosto el comité del diario decide nombrar directora a María Luz, única mujer de la redacción. Sus representantes van a su casa suplicándole que acepte el cargo. Advertida por sus amigos Carles Soldevila y Tomás Garcés de que era más peligroso decir no que aceptar el puesto, toma su determinación: «Accedo pero con una condición. Conozco perfectamente la técnica del periódico. Tendré cuidado de la marcha de la redacción… Pero si acepto es solo con carácter provisional. En cuanto a la parte política, tiene que llevarla otro. Yo sólo haré periodismo» afirmó. No puedo evitar pensar cuantos periodistas dirán lo mismo a día de hoy.

Al día siguiente las páginas del diario proclamaban su nombramiento: La victoria franquista de 1939 la lleva a permanecer 40 días encarcelada en un convento de Sarrià. El nuevo régimen también la priva de su condición de periodista. En ese momento inicia su exilio interior durante el que, incansable, sigue escribiendo, bajo los pseudónimos de Ariel y Jorge Marineda. Publica una de las primeras historias del cine en castellano y colabora con la Editorial Araluce en la adaptación de varios clásicos para el público infantil dirigiendo la colección Las obras maestras al alcance de los niños, que reunidos de su mano con el propósito de que los lectores dieran, como dijo ella «un sentido nuevo y vivo», son declarados por real orden de utilidad pública.

Esto no se va a quedar aquí. Leeré más sobre la historia apasionante e inspiradora de esta mujer. Creo que la primera mujer que dirige un periódico en este país merece que se ponga en valor de nuevo.

Apago el portátil por hoy, hora de descansar. Todavía en duermevela, las palabras bailan en mi mente, sigo pensando en la figura de María Luz y en una curiosa coincidencia: María Luz Morales fallece el 22 de septiembre de 1980, mi hija Luz nace un 22 de septiembre de hace ya casi cinco años...

sábado, 17 de octubre de 2020

La escritora fantasma de Àngels Gimeno


 



Sinopsis: 

Lisa, una joven universitaria necesita trabajar para poder seguir estudiando y así acepta ser maquiladora en un tanatorio.  De las múltiples experiencias que vive y usando a los personajes que conoce decide escribir una novela, 

Para intentar publicarla recurre a una antigua amiga, Lorena, que es directora de una gran editorial. 
 
Pero Lisa sufre un tremendo accidente y aunque los médicos consiguen salvarle la vida cuando despierta del coma, sufre de amnesia. 
 
Mientras tanto Lorena ha sucumbido a la tentación de dar rienda suelta a su ambición de fama y admiración.


«Lisa se rindió a su oculta vocación de escritora y permitió que las palabras fluyeran de su mente hacia sus dedos como lenitivo al especial momento de ruptura que estaba viviendo, y fue como si el sufrimiento avivara su imaginación permitiéndole escribir con mayor fuerza e intensidad».



Opinión: 
La escritora fantasma nos muestra, a través de una historia ficticia los entresijos del mundo editorial. Pero como en las novelas de Àngels Gimeno, hay mucho más. La escritora fantasma es una novela de contrastes, de  la convivencia entre la ciencia y la razón con lo inexplicable, del método tradicional de trabajo a las nuevas tecnologías, de la oscuridad a la luz. La novela está llena de luces y sombras como la vida. Cada uno elige su camino y su visión de la misma. Barcelona es una ciudad viva y llena de misterio en las novelas de Àngels. 

Me ha gustado el aprendizaje de fondo, el bagaje que la autora nos muestra a través de una historia y unos personajes de ficción. 
El ritmo de lectura es adictivo, literalmente no lo puedes soltar. Cuando empecé el libro tenía pensado leer solo la mitad y lo tuve que leer hasta el final. Además de los temas más trascendentales, deja lugar para la pasión, siempre presente en sus novelas. 
Es un libro que bien podía ser una película, es muy  visual, inmediatamente te imaginas las escenas en la cabeza. 
Sus protagonistas femeninas, son una reivindicación por la igualdad real, no describe superheroínas imposibles, sino mujeres reales que luchan por la supervivencia del día a día con dignidad. Mujeres en este caso que han encontrado buenos compañeros de vida, pues la lucha por la igualdad es la unión de géneros.

Recomiendo la lectura de La escritora fantasma para quien le apetezca desmontar las artimañas del mundo editorial y reflexionar sobre los misterios de la vida. 



Àngels Gimeno nació en Barcelona, en pleno Ensanche, magnífico trazado urbano que engloba edificios suntuosos y residencias en los que la autora ha hurgado buscando como fondo de sus novelas el erotismo de la vida cotidiana, los enigmas, los sucesos paranormales que conviven en el entorno urbanita y que muchas veces pasan desapercibidos, fantasmas de diseño como todo en la ciudad mediterránea. Durante años escribía bajo el pseudónimo de su esposo Ralph Barby, ambos forman un excelente tándem a la hora de escribir. Más adelante se lanzó a escribir con su propio nombre. Es autora de la trilogía «BCN mágica», cuyos títulos son «El diablo azul», «Como un tiburón» y «El vestido». Es miembro de la Asociación colegial de escritores de España. 




lunes, 12 de octubre de 2020

La arcilla torcida de Sonia Yáñez Calvo

«sss...
La arcilla se tuerce, 
Fue creada para vivir en paz.
El ciclo se rompe,
no descubrirán bajo la tierra
mi legado, su legado.
Mi vieja herida se abre de nuevo,
el caos no debe desatarse,
sss...»


Valle de Arco da Vella,
11de agosto de 2016

Pablo llegaba a casa al final del día y no jamás pensó que se encontraría con lo que vio, siete coches de la policía detrás de su casa en el restaurante. Al entrar en casa, su perra Lira corrió a saludarlo y le preguntó a su mujer Sonia:

—¿Qué ha pasado? ¿Por qué hay tanta policía?
—Pues algo gordo ha tenido que ser, la celebración empezó muy bonita con fuegos artificiales y ahora toda la policía aquí.

Al día siguiente se enteraron de lo ocurrido. Un cumpleaños de un clan gitano se convirtió en un asesinato con el hijo de la víctima como testigo. La noticia empezó a correr por todo el pueblo.


Redacción,
13 de agosto de 2016

—¡Eh tu!, te toca cubrir el asesinato del valle 

Tomás acababa de entrar por la puerta cuando recibió la orden. No preguntó de que iba el asunto, pues nadie osaba dirigirse al jefe del periódico. Se sentó delante del ordenador, y después de encenderlo tecleó en Google:

«Asesinato en el valle Arco da Vella»

Poca información encontró, tan solo que un cumpleaños se tornó en asesinato delante de un menor...
Tendría que bajar al valle y hablar con los vecinos.

Valle Arco da Vella,
13 de agosto de 2016.

sss...drop, drop, drop...
Por supuesto hacía viento y llovía. Tomás bajó de su bicicleta al lado de una estatua femenina, la aseguró con una cadena y empezó a buscar por el pueblo.
Fue hasta el restaurante mirando la ubicación en su móvil, pero al llamar se encontró sin respuesta. Decidió ir a la casa más cercana. Al timbrar escuchó a un perro ladrar y a una mujer que decía:

—Lira, calla –la mujer abrió la puerta—. Hola, ¿Quién eres?
—Buenos días, soy Tomás redactor de el diario del pueblo, disculpa, ¿Sabes que ha pasado en el restaurante?

—Pues mira, yo solo sé que todo empezó muy bonito, con fuegos artificiales de los de colores y todo, bueno bonito para ellos claro, porque yo estoy hasta las narices de que nos caigan fuegos encima, como comprenderás, y tiempo después se escuchó jaleo y llegaron siete coches de la policía.

—Entiendo –asintió Tomás–. ¿Y no sabrás que pudo pasar?

—Sé lo que me contaron después, que el «camarón» asesinó a «Negro» delante de su hijo pequeño. Mientras todo ocurría, los trabajadores se encerraron en la cocina y avisaron a la policía, cuando llegaron y pudieron salir estaba todo el restaurante chorreando de sangre, que horror...

—Gracias por la información, si te acuerdas de algo más, o te enteras de algún otro detalle,  llámame a este número —dijo entregándole una tarjeta–.

—Claro, por supuesto, pero pregunta a más vecinos, igual alguno sabe algo más.

—Claro, voy a seguir preguntando.

Al despedirse y cerrar la puerta, Pablo le pregunta a Sonia:
–¿No has dicho lo que te ha contado el vecino?
—Pues claro que no, ni quiero líos ni le voy a hacer su trabajo.

Mientras tanto, Tomás siguió preguntando a los vecinos sin más novedad. Llegó a una casita azul pequeña, ya de vuelta,  sin mucha esperanza. Llamó a la puerta y salió un señor mayor con una boina negra a recibirlo.

—Buenos días, soy Tomás, reportero del diario, vengo por la tragedia del restaurante, ¿sabe lo que pasó?. 

—Pues no creo que sepa más de lo que ya le habrán contado –contó rápido el discurso que ya tenía aprendido.

Tomás no era ningún experto en lenguaje no verbal, pero reconocía ciertos gestos que indicaban cuando alguien ocultaba algo, las manos en los bolsillos, hablar rápido, etc. Fue directo al grano.

—Pues yo creo que usted sabe más que los demás. —el vecino empezó a mostrarse incómodo–. Si me cuenta lo que sabe, le prometo no desvelar mi fuente...

El señor estaba pensativo cuando Tomás le entregó algo a cambio de la información.

–Bueno, está bien, tu ganas. Todo fue porque «El negro» empezó a meterse en la zona del negocio de «Camarón», los ánimos se fueron caldeando, todo se fue convirtiendo en una bola cada vez más grande y pasó lo que pasó. Y hasta ahí puedo contar. Esperemos que no haya represalias, esto puede ser el caos.... —confesó el señor visiblemente preocupado—.

–Gracias, le prometo que no diré su nombre.

Al llegar hasta la bicicleta, el reportero resbaló con el suelo mojado y se dio con la estatua en la cabeza. Y escuchó una extraña voz que parecía salir de la estatua femenina:

«sss...
La arcilla se tuerce, 
Fue creada para vivir en paz.
El ciclo se rompe,
no descubrirán bajo la tierra
mi legado, su legado.
Mi vieja herida se abre de nuevo,
el caos no debe desatarse,
sss...»

Se despertó cuando alguien le hablaba, era el señor que le había confesado lo ocurrido.


—Chico, ¿Estás bien?

—Sí, gracias, creo que me he desmayado, he tenido un suelo extraño, aunque no lo recuerdo muy bien, pero esa estatua me decía algo...

—Claro que te ha hablado, te ha elegido, es la madre tierra, ojalá te acuerdes de lo que te ha revelado...

–Sí claro, ojalá —Tomás no era creía en supersticiones ni viejas leyendas, pensaba que el vecino estaba desvariando por la edad y no le dio importancia ninguna a lo que le contó.

14 de agosto de 2016
Al día siguiente, cuando Sonia compró el periódico encontró la nota de prensa de Tomás. Sonrió al ver que había logrado saber lo ocurrido, y le llamó la atención una reflexión del reportero:

«Sin duda estamos perdiendo los valores de la sociedad, hasta los asesinos los han perdido, antes respetaban a los niños.
Es tiempo de reflexión, algo se ha torcido. Volver a conectar con la naturaleza es la clave». 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Entrevista a Pedro Aranda

 




He tenido la ocasión de entrevistar a Pedro Aranda autor de El ruido que nos separa, finalista en la segunda edición del Premio  Icue Negro,del certamen de Cartagena negra,Revista Desde que abrí este blog he decidido dar más difusión a autores noveles porque aunque hay muchos con talento, los lectores no siempre les damos oportunidad entre tanta demanda. En ese sentido, mis reseñas de este blog o de otras webs en la que colaboro intentan ayudar a difundir la obra de los autores emergentes. No está de más recordar que todos o casi todos los escritores empiezan siendo autores anónimos y noveles.

Leí y publiqué la reseña de la novela en la Revista 17 musas antes de saberse el resultado del Premio Icue Negro y he de decir que me sorprendió entre otras cosas por su contundencia, difícil de encontrar en una primera novela. Ahora que ya se celebró la final del certamen, me concede está entrevista para que lo conozcamos un poco más y que nos cuente detalles de la novela, y nos hable de la experiencia de participar en un certamen del calibre de Cartagena Negra.

 ¿Quién es Pedro Aranda? ¿Cuáles son tus sueños y tus miedos?

Es ese tipo de la fiesta al que la gente saluda con un pequeño golpe en el hombro mientras mira el reloj para no dar pie a iniciar una conversación. 

Es ese tipo que hace tiempo empezó a medir el valor de las cosas en términos de unidades de barras de pan. Así, por ejemplo, si la cazadora que le gustaba valía 20 euros, él pensaba que, en realidad, costaba unas 25 barras de pan. Y evaluaba si le merecía la pena. El problema vino cuando la chica que le gustaba le propuso ir a verla un fin de semana a Madrid. O lo que es lo mismo, 450 km de gasolina (más otros tantos de vuelta), además de los gastos del fin de semana. Muchas barras de pan le parecieron.

Es ese tipo que parece el protagonista de una película de cine independiente iraní en la que no ocurre absolutamente nada.

Es ese tipo que está convencido de que el día que muera, escuchará desde la tumba la conversación de una pareja de ancianos en la que uno de ellos jurará al otro que ha visto al muerto moverse. 

Y cuando ya no haya nada que hacer, y caiga rendido en la paz eterna, soñará con la gente de la fiesta, con la chica de Madrid, con el director de cine iraní y con la pareja de ancianos. Y él con una barra de pan corriendo detrás de todos ellos.

En cuanto a los sueños y los miedos, están todos recogidos de alguna manera en lo que acabo de poner arriba. Aunque no sé muy bien dónde.


¿Recuerdas tu primera lectura? ¿Qué leías de pequeño?


De pequeño leía los libros que nos obligaban a comprar en el colegio y que, casualmente, había escrito algún profesor. Y he olvidado casi todos. Fuera de eso, si tuviera que decir un libro que me gustara de aquella época te diría Las aventuras de Sherlock Holmes. Me temo que no soy muy original en esto.


¿Cómo fue tu primer contacto con la novela negra?


Las primeras novelas de género negro que leí fueron El asesino dentro de mí y 1280 almas de Jim Thompson y Corazón Salvaje de Barry Gifford.

Después dejé de leer novela negra durante una buena temporada, desde que se puso de moda toda esa ola de autores escandinavos con esos títulos tan largos, que no me engancharon ni un poco.

Y ese parón ha durado hasta estos días, donde he vuelto a disfrutar con Donald Ray Pollock. Aunque no sé si la palabra disfrutar es la adecuada, en realidad.


¿Cuándo te das cuenta de que quieres ser escritor?

En realidad, no hay una vocación como tal en mí. Si me he decidido a escribir es porque se han dado una serie de circunstancias que me han empujado a hacerlo, que no son otras que encontrarme en el percentil 90 de tristeza y soledad. Supongo que si alguna vez soy capaz de romper esa cadena, dejaré el libro que esté escribiendo en ese momento parado por la página en la que me encuentre, apagaré el ordenador y colgaré el sombrero. 


¿Como fue el proceso para escribir El ruido que nos separa?

Empezó como un libro de relatos, lo que pasa es que cuando iba por mitad del segundo vi que tenía potencial de novela. Entonces me dediqué a ir desarrollando borradores para cada uno de los personajes, y cuando los ubiqué a todos, creé la historia coral. Si te soy sincero, mi idea inicial era más oscura, más macabra. Al final, creí necesario meter un toque romántico a alguno de los personajes para darle una capa de barniz de luz a la novela. Viéndolo en perspectiva, no sé si se me fue un poco de las manos.


¿Por qué te embarcas en una primera novela con tantos personajes y épocas distintas?

Lo de que aparezcan tantos personajes es un poco el ingrediente original del argumento. No es tanto un libro centrado en la historia en sí como en los personajes, de ahí que cuando terminas de leer el libro, luego te quedas pensando un rato e imaginando qué habrá sido de ellos. Y todo, en su conjunto, hace que el libro tenga una estructura muy cinematográfica, donde cada capítulo podría asimilarse al episodio de una serie de televisión. 


El ruido que nos separa tiene en común la vida de personajes descarriados que no logran reconducirse, viven en un desasosiego constante, ¿por qué ese sentimiento tan pesimista en la historia?

Porque la vida no es una fiesta. ¿Has visto alguna vez las imágenes que nos llegan de los partidos de beisbol americanos donde, de pronto, la cámara enfoca a una pareja entre el público, y tienen que besarse durante diez segundos ante el alboroto y los aplausos de la gente? Yo he ido a estadios con alguna chica y hemos estado enfadados y he pensado más de una vez, «¿y si ahora nos enfocan las cámaras? Supongo que tendremos que besarnos. Y la gente, en sus casas, verá lo felices y enamorados que estamos». Pero quizás las cosas no sean siempre como parecen. Y reflexioné, «¿y si esa misma cámara, ante la mirada de toda la gente a través de la señal de televisión, hiciera poco a poco zoom en los ojos de esas parejas y fuera capaz de retransmitir lo que estaban pensando un instante antes de lo del beso?». Y, ya de paso, «¿qué veríamos a través de esa misma señal de televisión si sigue ampliando el zoom y nos lleva más atrás en el tiempo todavía?».


Has quedado finalista en la segunda edición del Premio de Novela Icue Negro ¿cómo fue la experiencia? ¿qué supone para ti el haber llegado a la final?

Pasamos un día estupendo. Siempre es agradable charlar con otros escritores. En cuanto al certamen, me pasó algo curioso. Cuando conocí en persona al resto de nominados y vi la ilusión y la vocación que muestran, el amor que tienen al oficio y, sobre todo, lo buenos escritores y profesionales que son, nada me apetecía más que no ganar el premio. Y, gracias a Dios, así fue. 


Pedro Aranda en la mesa redonda de la final del Premio Icue Negro


¿Cuáles son tus nuevos proyectos literarios? ¿Tienes en mente alguna novela nueva?

En pocos meses el libro va a cumplir un año y desde entonces no he vuelto a escribir nada que no sea una reseña que me encargaron sobre el disco nuevo de Enrique Bunbury. Ha sido un año muy intenso de promoción, así que ni siquiera me había planteado una segunda novela hasta ahora. Pero sí tengo claro que me apetece desmarcarme un poco de la etiqueta de autor de novela negra. Tengo una historia en mi mente que muy posiblemente empiece a escribir a principios de 2021. ¿Hablamos nuevamente cuando salga? ¿Me esperarás? 

¿O tú tampoco?



Claro que espero con ganas de leer la siguiente novela para contárselo a los lectores. Es más, me he quedado con curiosidad por esa versión macabra de El ruido que nos separa... Hasta la próxima novela. Aquí seguiré.


domingo, 5 de julio de 2020

El detective Lucas Borsalino de Juan Marsé







Sinopsis:

El detective Lucas Bosrsalino está dentro de una colección llamada Mi primer... de la editorial Alfaguara. 
La colección trata de acercar a los más jovenes a los grandes autores e la literatura de adultos. Son cuentos ilustrados para los más pequeños. 

En Mi primer Juan Marsé encontrarás cómo el pequeño Lucas se convierte en detective gracias al poder de la imaginación y a la ayuda de un sombrero muy especial. ¿Será Lucas capaz de dar con el culpable de los misteriosos robos de su vecindario?


Opinión:

Cuando Lucas cumple siete años recibe un regalo más especial, el más especial de todos. Un sombrero que había usado su abuelo. Su abuelo decía que había pertenecido a gángteres y detectives y le llamaba Borsalino. Mientras Lucas se miraba en el espejo con el sombrero puesto decidió que sería detective. 

Días más tarde en la urbanización empezaron a darse una serie de robos extraños. Lucas se presentó en una reunión de vecinos para ofrecer sus servicios como detective. Los adultos no le hicieron caso, como muchas veces pasa, no se tiene en cuenta la opinión de los niños. 

Aún así Lucas no desistió y decidió averiguar quien era el ladrón . Para ello contó con la ayuda de una Urraca, que aunque sabía quien era el ladrón, no le dio el trabajo hecho a Lucas y le enseñó a pensar como un detective. 

El vínculo de los nietos con sus abuelos, la empatía con los niños cuando sienten que los adultos no los tienen tanto en cuenta y sobre todo el poder de la imaginación, le sirven a Juan Marsé para acercarse a los pequeños lectores. 
Las ilustraciones de Roger Olmos  transmiten la esencia del cuento a los más jóvenes. 

Totalmente recomendable pues es un libro con el que los niños se divertirán y que les ayudará a descubrir el gusto por la literatura, el misterio y la imaginación.