miércoles, 22 de junio de 2016

ATLANTIS CONTRA MU DE jOSÉ ENRIQUE SERRANO EXPÓSITO

ATLANTIS CONTRA MU

Autor: José Enrique Serrano Expósito
Edita: Nébula Editorial
ISBN.13:978-84-945129-8-8

El primer tomo de esta trilogía comienza contándonos el misterioso encargo que Francisco Marín -catedrático de historia en su universidad- recibe de manos de unos exploradores. Se trata de un hallazgo arqueológico descubierto recientemente en unas excavaciones, un valioso y antiguo pergamino heleno (datado de unos tres mil años atrás). Los descubridores se lo envían con el fin de dar a conocer su mensaje, para ello le exigen una traducción perfecta al griego moderno y una pronta devolución, tarea que Francisco acepta con gusto. 
Al desplegar el pergamino le llama la atención el poco cuidado con el que había sido escrito, casi le daba la sensación de que el autor más que escribir, había garabateado el texto con prisa. A pesar de la decepción inicial, comenzó a leer:


"Hace veinticinco mil milenios, Lámar fue colonizada por seres de aspecto humano procedentes de las estrellas. Mientras los tripulantes de la dorada esfera transparente veían agrandarse nuestro planeta azul, comenzaron a distinguir una isla en medio del océano. En ese momento uno de ellos le dio el nombre de Gran Isla ("Lámar", en su hermosa lengua). Todos estuvieron de acuerdo. Eran Elves, y por tanto inmortales, que provenían de Ámbar ("Mundo"), un asteroide habitado, un pequeño mundo que orbita la gigante azul Elduin ("Estrella Azul"), en el cúmulo globular que los astrónomos de hoy denominan M80, uno de tantos de nuestra galaxia.
Concluyeron su viaje interestelar aterrizando en la gran isla. Encontraron tribus dispersas que guerreaban unas con otras. Todas ellas llamaban Mu a la tierra de sus padres y su lucha era por ganarla entera para el predominio de sus respectivos pueblos. Los treinta Elves Lamarianos varones y las treinta hembras que vinieron de tan lejos se hicieron con el poder simplemente mostrando su sabiduría y deseos de paz, si bien no fueron menos importante su perenne juventud y belleza.
La nave donde viajaron estos singulares inmigrantes fue una rústica plataforma de construida a base de leños unidos con cuerdas y compactados con arcilla. Estaba envuelta en una esfera dorada, que, afirmaban, formó el señor de la galaxia: Heruel (en su lengua, "El que ama las estrellas" o "El amigo de las estrellas"). Guiado por ese poderoso espíritu, este extraño y silencioso objeto, este rectángulo de madera y arcilla flotando de modo misterioso flotando en la esfera luminosa, vino desde un confín de la galaxia para aterrizar en la isla-continente, a velocidades increíbles, muy superiores a la de la luz. 
Los Elves varones y las hembras no emparentaron entre ellos mismos pero sí con los humanos de las tribus dispersas que habitaban la gran isla,  con los nativos de Mu, dando lugar a un único y poderoso pueblo que en adelante fue conocido por el nombre que hasta donde llegaba su memoria se dieron a sí mismos los lugareños: Muanos (o algo parecido, en su lengua). Los sesenta extraterrestres se dieron un nombre equivalente a lo que sería Lamarniano en nuestra lengua, guardando el secreto el verdadero nombre de su civilización ("Elves" y su origen, si bien dejaron ese dato por escrito, pero los lugareños nunca aprendieron la lengua de sus señores, menos aún su escritura. En cambio esos seres inmortales dominaron con gran facilidad los distintos dialectos de las tribus de Mu. 
Durante siglos ocurrieron muchas cosas...Los ancestros de los Atlantes fueron Muanos transformados genéticamente...Se escaparon de Mu y se establecieron en las Antípodas de eses continentes-isla, otro semejante situado en el Océano Atlántico, al que denominaron Atlantis.
Con el correr de los siglos los Atlantes medraron sobremanera y vencieron a los Muanos. Después comenzaron a conquistar territorios por el ancho mundo. Unos quinientos años después del inicio de su expansión, se dieron por satisfechos, considerando que habían conquistado las por entonces tierras más prósperas del planeta...

El texto que nuestro protagonista estaba leyendo terminaba con esta frase inacabada de su autor "vienen a por mí, no tiempo de avisar de..." y una gran mancha oscura, quizá del propio autor, sellaba el escrito...¿De que peligro quería avisar el autor del manuscrito?

Mientras Francisco asimilaba lo que acababa de leer, pues por momentos pensaba que era una broma de mal gusto, hizo su trabajo, lo envió y recomendó a los exploradores que siguieran con las excavaciones, pues suponían una gran fuente de información histórica.

Nueve días después le hicieron llegar otro pergamino con el mismo encargo.
Gracias a este nuevo manuscrito, situado unos quinientos mil años más tarde, averiguó que exploradores Atlantes informaron acerca de civilizaciones que florecían alrededor del Mar Mediterráneo. Fundaron dos colonias en sus costas -historia que el autor narra en el segundo tomo de esta trilogía-  Por entonces fueron maestros de los pueblos Helenos .el alfabeto griego es el mismo que Mu, utilizado por los Atlantes que fue inventado por los Señores Lamarnianos-  y maestros también del Antiguo Egipto...
Desaparecido el imperio de Mu, los Atlantes continuaban medrando, alcanzaron un gran poderío científico, económico y militar. Sus armas destructivas crecían en eficacia y poder, pero ahora empleaban una tecnología basada en los metales y en la genética. 

Esa noche Francisco se quedó profundamente dormido por el cansancio, tuvo un sueño muy largo y lleno de detalles...

Divisó a gran altura los territorios de la isla-continente Atlantis. Aunque era consciente de que estaba soñando, de alguna manera sabía que estaba allí. 
Sobrevoló pueblos y ciudades hasta encontrarse a las afueras de una aldea, en una granja en concreto. Asistía como espectador mudo e invisible a la conversación de dos lugareños, amos Atlantes. Uno de ellos era Pocomayo que hablaba con Josobreog. Pocomayo hacía acto de sincieridad para con Josobreog, le decía que hasta hace poco no creía en sus métodos de curación, y le pedía ayuda. Josegreog aceptaba las disculpas y ofrecía la ayuda.
Josobreog era el curandero de la aldea. No sólo curaba con sus remedios naturales, si no que iba a la causa de la dolencia o enfermedad del paciente, que solía estar relacionado con una angustia o trauma no superado de la persona. A diferencia de otros curanderos, la zona del daño se enrojecía cuando él estaba presente y el paciente le hablaba de su enfermedad. 
El mismo reconocía que no curaba, si no que la gente ayudaba a que se curara a sí misma. Josobreog rechazaba vivir en Atlantia como los demás curanderos con la familia Imperial. Él explicaba que era más feliz en la aldea, pues los que no tenía bienes ni monedas acudían a él, y eso no seríea posible en la Corte. 

Francisco podía leer en las emociones y sentimientos de los Atlantes, quizá por ello sentía el significado de lo que hablaban, en ese y en los demás sueños que vinieron después...

En los sueños vio como Josobreo aceptó la proposición de Marcmariméc (La gran Dama del Sur). Ésta le pedía que fuera a la Corte a curar a la hija de los emperadores, pues los demás curanderos conocían la enfermedad que la niña padecía "Fibromialgia", pero no lograban sanar a la niña. Josobreog acude a visitar a los emperadores y accede a curar a la niña, a cambio de que le dejen seguir viviendo en libertad, la cual le conceden. Por supuesto averigua la  causa de la enfermedad de la niña y la cura. 

Los sueños le van desvelando también las preocupaciones del Emperador, entre ellas las investigaciones de Zoargaz, especialista en ingeniería genética, crea monstruos marinos para utilizarlos como armas contra sus enemigos. Pero el Emperador duda de su verdadera lealtad hacia el Imperio. Por otra parte; regresa la expedición del reino de Tarsis. Le cuentan al Emperador que los tarsianos se han degenerado mezclándose con los nativos. Para estos exploradores los tarsianos ya no pueden ser considerados Atlantes. No piensa igual el Emperador, a quien no parece preocuparle demasiado el asunto. 

Pero y los demás Atlantes, ¿estarán de acuerdo con el Emperador o se podrán de parte de los exploradores? Una guerra se avecina.  ¿Qué más descubrirá Francisco en sus sueños? ¿y qué papel juega éste en la actualidad?





El inicio de esta trilogía, más que al género de ciencia ficción en sí,  me hace recordar desde mis lecturas de mitología y civilizaciones antiguas, hasta teorías tan modernas como las de la serie de docuemntales "Generción Alien". "Atlantis contra Mu" tiene el poder de hacernos volver a esos mundo de leyenda.

Pero la historia no se queda ahí. El autor gracias a esos escenarios tan atractivos y su evocadora historia nos quiere además transmitir grandes mensajes.

Por un lado; a través de los antiguos curanderos y sanadores, aprovecha el autor para darnos a conocer técnicas medicinales actuales. Estás técnicas nos dan una visión diferente de entender la enfermedad. La terapia, conocida como Anatheóresis y creada por el investigador español Joaquín Grau, está basada en postulados científicos ampliamente comprobados experimentalmente. Esta psicoterapia considera cuerpo y mente como un todo indisoluble. Según esto, la enfermedad no es más que una disfunción psíquica o física que tiene sus orígenes en la mente. El cuerpo se limita a somatizar el problema. La técnica que se utiliza es regresiva, se induce al paciente a una regresión de edad, no en el sentido clásico de las vidas pasadas. El objetivo es ir desde el momento del nacimiento hasta los siete a 12 años, período en el que se supone se origina la causa que lleva después a nuestro cuerpo a padecer dicha enfermedad o dolencia. El paciente está consciente en todo momento. 
Por otro lado, el autor nos intenta avisar de que no volvamos a cometer los mismos errores en la humanidad, ya hemos visto a que conlleva el ansia de conseguir una raza pura. 

También está la eterna guerra del bien y del mal, nada es blanco ni negro, todos tenemos luz y oscuridad, y todos tenemos nuestro lugar en la sociedad. 

Otro punto a favor de la novela son sin duda sus personajes. Si bien en otras historias estamos acostumbrados a ver como el autor aclara que los personajes de su novela nada tienen que ver con personas reales, todo parecido es coincidencia, en este caso no es así. Muchos de los personajes de esta historia (como podréis comprobar en el glosario al final del libro) son familiares o personas muy cercanas al autor, incluso uno de los propios personajes es un álter ego de sí mismo, lo cual les da vida a los personajes y hace que nos identifiquemos más fácilmente con ellos. 

Su lenguaje cuidado nos lleva directamente a las leyendas de antiguas civilizaciones. "Atlantis contra Mu" tiene esa magia, yo me alegro de haberme sumergido en esta historia, espero que  os guste tanto como a mí. Merece la pena y mucho. 


                                                                    El autor:

No perdáis de vista a este autor cordobés, José Enrique Serrano Expósito. Siguiendo la estela de autores como J.K. Rowling, J.R.R. Tolkien, Ursula Leguin o C.S Lewis, escribe novelas y relatos de fantasía y ciencia ficción. Es cierto que empezó tarde, pero lo bueno se hace esperar. Es un autor que no sólo cree lo que hace, si no que nos envía grandes mensajes a través de sus narraciones, no debemos olvidarnos de lo importante. Y qué mejor motivación que ésta, ¿para qué escribir si no es para dar luz a los demás?




Por mi parte os recomiendo que descubráis a este autor, que nada tiene que envidiar a otros escritores con más renombre. Estaré al tanto de sus obras, que leeré con placer, y os trasladaré en este blog. Espero que disfrutéis como yo de su obra. Pronto os hablaré de la segunda parte de esta gran trilogía...